miércoles, 5 de agosto de 2026

Árboles, escudo natural que nos libra del calor

Árboles, escudo natural que nos libra del calor 

Por Carlos Checo Estella

Las comunidades han levantado la voz de alarma ante la tala indiscriminada de árboles que se registra en distintos puntos de la República Dominicana. El más reciente episodio ocurre en el sector Jardines del Norte, en el Distrito Nacional, donde residentes rechazan la eliminación de más de 10 mil metros cuadrados de área verde para ampliar la avenida Los Próceres, frente al Jardín Botánico Nacional.

Las ciudades enfrentan cada vez con mayor intensidad los efectos de la contaminación atmosférica, las islas de calor y la pérdida de biodiversidad. Esta realidad obliga a las autoridades a desarrollar políticas eficaces de mitigación y adaptación que mejoren la calidad del aire, protejan la salud pública y preserven el patrimonio natural.

El Distrito Nacional experimenta un preocupante retroceso de sus áreas verdes. Con una extensión de 91.58 kilómetros cuadrados y una población superior al millón de habitantes, el déficit de árboles se ha agravado por el acelerado crecimiento urbano y la expansión vertical de la ciudad. Las viviendas con patios y jardines han sido sustituidas por edificios de apartamentos y grandes desarrollos inmobiliarios, reduciendo significativamente la cobertura vegetal.

Aunque existe una normativa municipal que regula el arbolado urbano, prohíbe la tala indiscriminada y exige permisos para la poda y el corte de árboles, la realidad demuestra que su aplicación ha sido insuficiente.

En las últimas décadas, la expansión de las edificaciones en el Gran Santo Domingo ha reducido considerablemente los espacios naturales disponibles.

Diversos estudios estiman que la cobertura arbórea del Distrito Nacional ronda apenas el 15 % de su territorio, muy por debajo de los niveles recomendados para ciudades con bosques urbanos saludables. Una ciudad sostenible debe aspirar a una cobertura de al menos 30% de masa arbórea en cada barrio.

Esta situación incrementa las temperaturas, disminuye la calidad ambiental y afecta directamente la salud y el bienestar de la población.

Especialistas en silvicultura urbana, como Cecil Konijnendijk, promueven la conocida regla 3-30-300: que desde cada vivienda se pueda observar al menos tres árboles, que los barrios cuenten con un mínimo de 30 % de cobertura arbórea y que toda persona tenga acceso, a menos de 300 metros de su hogar, a un parque o espacio verde de calidad.

La distribución del arbolado en Santo Domingo, además, es profundamente desigual. Mientras algunos sectores disfrutan de calles arboladas y parques bien conservados, otros sobreviven prácticamente sin sombra ni espacios públicos verdes, profundizando las desigualdades ambientales.

En 2021, la Alcaldía del Distrito Nacional, junto con el Ministerio de Medio Ambiente, el Jardín Botánico Nacional, INTEC, Grupo Jaragua, y otras instituciones, lanzó el Plan de Arbolado Urbano "Siembra tu Ciudad", con el propósito de fortalecer la infraestructura verde de la capital.

Durante su presentación se proclamó la aspiración de construir una ciudad con un ambiente sano, espacios verdes seguros y una gestión compartida entre las instituciones públicas, el sector privado y la ciudadanía.

Sin embargo, la realidad demuestra que los resultados han sido limitados. Basta observar la pequeña área protegida del sector Palma Real, hoy convertida en un espacio degradado, invadido por escombros, basura y afectado por quemas provocadas. Las denuncias dirigidas a autoridades municipales, instituciones ambientales, universidades, partidos políticos y regidores no han logrado detener su deterioro.

Ese abandono refleja una problemática nacional. Los ayuntamientos, responsables de proteger y administrar el arbolado urbano, no están cumpliendo plenamente con su obligación de conservar este patrimonio ambiental, indispensable para regular la temperatura, mejorar la calidad del aire, proteger la biodiversidad y garantizar una mejor calidad de vida.

El calor que hoy soportan nuestras ciudades tiene una explicación sencilla: faltan árboles. Cada árbol talado representa menos sombra. Menos agua, menos diversidad y más calor para todos.

La débil institucionalidad y una visión patrimonialista del poder continúan atentando contra la seguridad ambiental y el desarrollo sostenible del país.

República Dominicana necesita que la Constitución, las leyes ambientales y los planes de ordenamiento territorial dejen de ser simples declaraciones y se conviertan en acciones concretas.

Proteger los árboles no es un lujo paisajístico. Es una obligación con la salud pública, con las futuras generaciones y con el derecho de todos los dominicanos a vivir en ciudades más frescas, saludables y resilientes

 

 

 

sábado, 25 de julio de 2026

Réquiem por el Yaque del Norte

 

Réquiem por el Yaque del Norte

La degradación ambiental y la degradación humana y ética están íntimamente unidas. Laudato Si

 

Ing. Carlos Checo Estrella

Los ríos son parte esencial del relieve terrestre y una pieza decisiva del equilibrio de los ecosistemas. De ellos dependen la vida de innumerables especies, el funcionamiento de las cadenas alimenticias y la estabilidad ambiental de los territorios que atraviesan. Sin embargo, esos corredores naturales, que durante siglos sostuvieron la vida y el desarrollo de comunidades enteras, hoy enfrentan una amenaza creciente por el impacto de las actividades humanas.

En República Dominicana, la degradación de los ríos ha adquirido proporciones alarmantes.

La contaminación fisicoquímica provocada por vertidos industriales, desechos cloacales, acumulación de basura y el uso indiscriminado de plaguicidas agrícolas ha deteriorado gravemente sus aguas. A ello se suma la contaminación patógena y el progresivo encogimiento de caudales que antes eran abundantes y hoy apenas sobreviven, reducidos a corrientes intermitentes que aumentan solo en temporada de lluvias. En las últimas tres décadas, alrededor de 700 ríos, arroyos y cañadas han desaparecido en el país.

En ese escenario, el río Yaque del Norte se levanta como símbolo de una crisis ambiental que ya no admite indiferencia. Cada 25 de julio, cuando se conmemora el Día Nacional del Río Yaque del Norte, establecido mediante el Decreto 172-95, la fecha encuentra a este importante afluente enfrentando los mismos problemas de siempre: contaminación, abandono, depredación y una preocupante falta de voluntad para protegerlo.

El Yaque del Norte, el río más extenso de la República Dominicana y eje fundamental del desarrollo agrícola, energético y social del país, agoniza bajo el peso de la agresión humana y la negligencia institucional. Su degradación no es un asunto menor. Se trata de una amenaza directa a la seguridad alimentaria, la salud pública, la producción de energía y la estabilidad económica de toda la región del Cibao y del país.

Con una longitud aproximada de 298 kilómetros, el Yaque nace en la Cordillera Central y recorre gran parte del Cibao hasta desembocar en la bahía de Montecristi. Su cuenca, de más de 6,800 kilómetros cuadrados, abarca las provincias Santiago, Montecristi, Santiago Rodríguez, La Vega, Valverde y Dajabón.

Es una cuenca estratégica para la producción agrícola, el abastecimiento de agua potable, los sistemas de riego, la generación de energía en presas como Tavera, Bao y Monción, y la conservación de la biodiversidad y de servicios ecosistémicos indispensables.

Pero ese patrimonio natural está siendo destruido a lo largo de su recorrido por múltiples focos de contaminación. En especial, el tramo que atraviesa la ciudad de Santiago de los Caballeros representa uno de los puntos más críticos de su deterioro. Allí, en apenas 10 kilómetros de área urbana, el río recibe el impacto de más de 20 empresas y 25 cañadas, además de grandes volúmenes de desperdicios industriales, desechos químicos y residuos domésticos arrojados por miles de familias asentadas en sus márgenes. La extracción indiscriminada de arena, grava y agua, sumada al crecimiento desordenado de asentamientos humanos, agrava todavía más la situación.

En este trayecto confluyen afluentes también severamente contaminados, como los ríos Gurabo, Pontezuela-Nibaje, Guazumal, Hoya del Caimito, Jacagua, Los Salados, Arroyo Hondo y la cañada Pastor, que forman parte del sistema hidrográfico de Santiago de los Caballeros y reflejan el nivel de deterioro ambiental que afecta a toda la zona.

Salvar el Yaque del Norte exige mucho más que discursos o conmemoraciones. Requiere un plan integral de restauración de bosques, fiscalización rigurosa de las descargas contaminantes, reordenamiento del uso de los suelos en las montañas y construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales en ciudades clave como Jarabacoa y Santiago. La recuperación debe concentrarse, de manera especial, en Santiago, donde se produce uno de los mayores puntos de quiebre en la salud del río.

Hace una década, el Consejo de Desarrollo Estratégico de Santiago diseñó el proyecto Recuperación Urbana Ambiental del Río Yaque del Norte, conocido como “Vive el Yaque”, una propuesta que contempla, entre otros objetivos, el tratamiento del 100% de las aguas residuales y el ahorro de más del 60% del agua potable que hoy se pierde. Más recientemente.

El Decreto 57-18 declaró de alta prioridad la rehabilitación, saneamiento, preservación y uso sostenible de la Cuenca del Río Yaque del Norte, es letra muerta y de la Comisión Presidencial para el ordenamiento y manejo, nada se sabe.

El Yaque continúa muriendo víctima de la agresión y de la indiferencia de una sociedad que no valora la vida y de unas autoridades que no han asumido, con seriedad, el mandato de construir bien común.

La recuperación del Yaque del Norte es posible, pero requiere decisión, responsabilidad y visión de país. Es urgente. Es necesaria. Y ya no puede esperar más.

viernes, 17 de julio de 2026

Julio mes cargado Efemérides Patrias

 

Julio mes cargado Efemérides Patrias

 


El pueblo dominicano ha tenido que librar grandes batallas en el camino de consolidar su soberanía e independencia.

En 182 años de vida republicana, Los dominicanos hemos tenido y superado grandes amenazas a nuestras libertades y soberanía.

Las Efemérides Patrias señalan una serie de hechos históricos y culturalmente significativos en la construcción de nuestra identidad nacional.

Abren un espacio para rendir homenaje a quienes sirvieron a la causa de la Patria con denuedo, amor y compromiso.

Estas conmemoraciones han de ser un marco para reflexionar acerca de la trascendencia histórica y la importancia cívica de estos hechos y descubrir nuestro papel como ciudadanos y constructores de la patria.

El mes de julio está cargado de fechas gloriosas, de mucha significación en el devenir histórico de nuestro País. julio es el mes del año con mayor cantidad de fechas históricas relevantes en la historia de los dominicanos

Éste mes alberga hitos claves que consolidaron la soberanía y la identidad nacional.

En este mes nacieron la Segunda y la Tercera República, fue fundada la Sociedad La Trinitaria, murieron los Padres de la Patria Juan Pablo Duarte y Francisco del Rosario Sánchez. Nacen el poeta Emilio Prud´Homme y la luchadora por la independencia Concepción Bona.

Las principales efemérides patrias que componen este mes incluyen:

El 2 de julio se conmemora el día de Concepción Bona, quien junto a María Trinidad Sánchez bordó la primera Bandera Nacional.

El 3 de julio se recuerda la Batalla de la Barranquita, que tuvo lugar hace 102 años en Mao, cuando tropas compuesta por patriotas dominicanos comandado por el Gral. Carlos Daniel y el Capitán Máximo Cabral, hicieron resistencia heroica al ejército invasor Yanqui que avanzaba desde Montecristi.

El 4 de julio muere fusilado el Prócer Francisco del Rosario Sánchez.

El día 10 de julio de 1865 las tropas españolas iniciaron el proceso de evacuación del territorio dominicano cumpliendo el Real Decreto del 3 de marzo de 1865 emitido por el gobierno español que determinó el abandono del país y anuló el pacto de anexión.

El 11 de julio 1891, es fundado en la ciudad de Santiago el primer periódico diario, “El Día”, el cual consistía en una sola hoja suelta que salía todas las tardes menos los domingos. Fueron sus directores Ulises y Augusto Franco Bidó.

12 de julio, se cumplen 91 años de la desocupación del territorio nacional por parte de la Infantería de Marina de los Estados Unidos, y del nacimiento de lo que en la Historia Dominicana se conoce como la Tercera República.

El 15 de julio de 1876 muere en Caracas, Venezuela, el Padre de la Patria Juan Pablo Duarte.

16 de julio conmemoración de la fundación de la Sociedad Patriótica La Trinitaria.

El 18 de julio de 1912, el Presidente Eladio Victoria promulgó la ley que establece el idioma español como lengua oficial de República Dominicana.

El proyecto fue convertido en ley luego de que lo sometiera al Congreso el licenciado Ramón O. Lovatón.

20 de Julio de 1844 Juan Pablo Duarte, es proclamado presidente de la República.

21 de julio de 1856 – Nace el poeta Emilio Prud’Homme autor de la letra del Himno Nacional Dominicano.

 

jueves, 9 de julio de 2026

La seguridad hídrica no admite más demora

La seguridad hídrica no admite más demora

La seguridad hídrica debe convertirse en una prioridad nacional. Ningún país puede aspirar a un desarrollo sostenible cuando sus fuentes de agua se deterioran aceleradamente y las políticas para protegerlas resultan insuficientes.

En República Dominicana, la degradación de las cuencas hidrográficas ha dejado de ser un problema exclusivamente ambiental para convertirse en una amenaza directa a la seguridad alimentaria, la salud pública, la producción de energía y la estabilidad económica.

 La comprensión de lo crucial que son las cuencas hídricas para el manejo sostenible de uno de los recursos más esenciales para la vida, el agua, debe llevarnos a adoptar todas las medidas necesarias para protegerlas.

Una cuenca hídrica es el territorio donde toda el agua de lluvia drena hacia un mismo cuerpo de agua, como un río, lago o embalse. Existen dos tipos principales: la cuenca hidrográfica, que comprende únicamente las aguas superficiales, y la cuenca hidrológica, que incluye tanto las aguas superficiales como las subterráneas.

La importancia de las cuencas va mucho más allá de su función como sistemas naturales de drenaje. Desempeñan un papel esencial en el ciclo hidrológico, captando, almacenando y distribuyendo el agua de lluvia. Gracias a ello, garantizan el abastecimiento de agua potable, sustentan la agricultura, posibilitan la generación de energía hidroeléctrica, conservan la biodiversidad y contribuyen a prevenir desastres naturales como inundaciones y sequías.

Cada cuenca está integrada por subcuentas y microcuencas que conforman un sistema interconectado.

Las cuencas saludables funcionan como filtros naturales, impidiendo que sedimentos y contaminantes lleguen a los ríos, lagos y acuíferos. Sin embargo, las actividades humanas pueden alterar gravemente este equilibrio, afectando tanto la cantidad como la calidad del agua disponible.

En República Dominicana existen 30 grandes cuencas hidrográficas, 17 cuencas costeras y 18 subcuencas principales. La degradación de estos sistemas constituye una grave crisis socioambiental y de salud pública. En las últimas tres décadas han desaparecido alrededor de 700 ríos y arroyos, poniendo en riesgo la seguridad hídrica, la producción de alimentos, el abastecimiento de agua para la población y, en consecuencia, la estabilidad y el desarrollo del país.

Entre las principales causas de esta degradación se encuentran la deforestación, el conuquismo practicado sin criterios de sostenibilidad, la extracción de agregados de los ríos, la contaminación por desechos sólidos y residuos químicos, las aguas residuales y la expansión urbana desordenada.

La pérdida de cobertura forestal en las cuencas provoca que grandes cantidades de sedimentos lleguen a las presas, reduciendo su capacidad de almacenamiento y acelerando su deterioro, lo que disminuye considerablemente su vida útil.

Los bosques desempeñan un papel determinante en la protección de las cuencas. Los árboles liberan vapor de agua hacia la atmósfera, favoreciendo la formación de nubes y las precipitaciones. Asimismo, interceptan la lluvia, facilitando la infiltración y la recarga de los acuíferos en lugar de permitir un rápido escurrimiento superficial.

La percolación, es decir, el movimiento del agua a través del suelo, constituye un proceso fundamental para la filtración y recarga de los acuíferos. Para ello son indispensables los suelos permeables, cuya conservación depende en gran medida de la cobertura vegetal.

Los bosques actúan como filtros naturales al retener sedimentos, nutrientes y contaminantes antes de que alcancen los cuerpos de agua. Sus raíces estabilizan el suelo y reducen la erosión, mientras que su capacidad para absorber y almacenar grandes volúmenes de agua ayuda a disminuir el impacto de las inundaciones. Además, proporcionan hábitat a una gran diversidad de especies, fortaleciendo la resiliencia de los ecosistemas terrestres y acuáticos.

Necesitamos cuencas saneadas, protegidas, restauradas y reforestadas; libres de contaminación y de conflictos de uso del suelo. Solo así el bosque podrá seguir protegiendo el suelo que alimenta los ríos, mantener caudales estables y garantizar el suministro permanente de agua que demandan los acueductos, las centrales hidroeléctricas, los sistemas de riego y las actividades productivas.

La seguridad hídrica debe convertirse en una verdadera política de Estado. Es urgente fortalecer las políticas públicas dirigidas a la protección, conservación, restauración y manejo integral de las cuencas hídricas.

Proteger las cuencas es proteger el agua, la biodiversidad, la producción agrícola, la infraestructura hidráulica y, en definitiva, el futuro de República Dominicana.

El momento de actuar es ahora, mañana podría ser demasiado tarde.

 

Por Carlos Checo Estrella

 

martes, 30 de junio de 2026

Juan Bosch pensamiento y acción para la Liberación

 

Juan Bosch pensamiento y acción para la Liberación


 

Carlos Checo Estrella

Decir Juan Bosch, es decir: pensamiento, rebeldía, lucha, organización, sacrificio, trabajo, libertad, coherencia, honestidad y sobre todo, dignidad.

Esas y otras muchas palabras adquieren significados que van más allá de la adjetivación, para convertirse en testimonio de vida ejemplar, en una existencia que encontró su razón de ser en la entrega al trabajo para la construcción de un mundo más humano, más libre y más solidario.

En la Vega, República Dominicana vieron sus ojos la luz por primera vez. En San Juan (1938), Puerto Rico le iluminó el humanismo liberador de Eugenio María De Hostos,

El encuentro con la realidad del pueblo dominicano reforzó su compromiso con la lucha por sacar a los dominicanos de las garras de la pobreza, la desigualdad, las injusticias y la opresión.

Juan Bosch entendió que la única manera de vencer las fuerzas que perpetuaban el estado de postración y miseria del pueblo era convertir a los hombres y mujeres dominicanos en protagonistas de su existencia, dotándolos de las herramientas necesaria para alcanzar la liberación.

Honrar a Bosch es asociarlo a la justicia social, al Estado de Derecho, a la lucha anti imperialista y por la Soberanía Nacional.

Juan Bosch debe ser recordado como un patriota, que sirvió con todas sus fuerzas a la causa de la redención del Pueblo.

Juan Bosch es el ideal al que debemos acercarnos con nuestro pensamiento y acciones políticas.

Juan Bosch hasta 1961 fue un luchador anti-trujillista, empeñado en derrocar la tiranía que oprimía a los dominicanos.

A partir del 1965 Bosch fue un intelectual revolucionario que consagró su vida a la lucha por transformar República Dominicana en un País. próspero, institucionalizado, Justo, solidario, soberano, libre y feliz.

Bosch pensaba que la actividad política siempre debía estar al servicio del interés general.

“Nuestra aspiración es que un día, cuando los niños que están empezando hoy a hablar sean hombres viejos y de nosotros no quede si no una cruz sobre una tumba, esos viejos les digan a sus hijos que el compañero Juan vivió y murió pensando cada hora de cada día en servir a su pueblo”.

El pensamiento y la conducta política ejemplar del Profesor Juan Bosch, debe ser la guía para reflexionar cual es nuestro papel como ciudadanos y constructores de la patria y actuar en consecuencia.

Recuperemos el tiempo robado a la democracia y al bienestar de todos, por los golpistas del 1963.

Honrar a Bosch es creer que el Estado debe estar al servicio del interés general y que el gobierno debe trabajar por el bienestar del Pueblo

Hoy y siempre homenajear cabalmente al Maestro es trabajar para hacer realidad su objetivo estratégico: La Liberación Nacional.

La Liberación Nacional será el resultado de la construcción de una República Dominicana institucionalmente democrática, económicamente sustentable socialmente justa y ambientalmente sostenible.

¡Juan Bosch es Patria!

sábado, 27 de junio de 2026

Identidad: guetos ideológicos y espaciales

 

Identidad: guetos ideológicos y espaciales

Carlos Checo Estrella

Darializa es socióloga y actualmente cursa un doctorado. La sociología es un campo amplio y diverso.

Es hija de inmigrantes dominicanos, activista y defensora de la vivienda asequible, la educación accesible y la justicia económica.

No sé qué grado de temeridad implica que un lego intente aconsejar a una futura doctora.

 Aunque, siendo honestos, peor es dar consejos cuando nadie los ha pedido.

Muchos nos apoyamos en la edad para intentar aconsejar al joven sabio. Yo asumo el riesgo.

Además de la sociología, existen otras ciencias sociales que pueden auxiliar a los políticos y enriquecer su comprensión de la realidad, como la etnología, la antropología, la historia y la psicología.

Estados Unidos es una nación profundamente segmentada por clases sociales, origen familiar, nivel educativo, raza, etnia y religión.

El gueto funciona como un dispositivo de encierro físico y simbólico donde el aislamiento, muchas veces impuesto por circunstancias históricas y económicas, genera formas particulares de identidad colectiva y de resistencia. Es una realidad que excluye, separa y moldea la idiosincrasia de quienes viven en ella.

El sentido de pertenencia es fundamental en una sociedad como la estadounidense.

Constituye el punto de partida para el encuentro con uno mismo, con la comunidad y con el mundo exterior.

Pertenecer es sentirse parte, pero también ser reconocido como parte de un colectivo.

Washington Heights ha sido declarado oficialmente el primer Distrito Histórico Dominicano de Estados Unidos. Allí, los dominicanos han recreado un profundo sentido de pertenencia.

 La identidad cultural se mantiene viva a través de bodegas, clubes sociales, organizaciones comunitarias y un fuerte apego a la herencia dominicana.

Tan arraigado está este sector en el imaginario nacional que existe la creencia de que no solo engloba a todo Nueva York, sino que representa, de alguna manera, a todo Estados Unidos.

Para muchos dominicanos, quien vive en Nueva York vive en el Alto Manhattan, y quien vive en Estados Unidos reside en Nueva York.

Uno de los cuestionamientos que algunos hacían a la candidata demócrata por el Distrito 13 era que no había trabajado lo suficiente para la comunidad. Ella, por su parte, sostenía que llevaba años desarrollando labores comunitarias en su entorno.

La paradoja es que Darializa reside en Harlem, mientras que quienes no reconocían esa labor comunitaria pertenecen, en gran medida, al Alto Manhattan.

Darializa es dominicana por origen y herencia familiar. Sin embargo, sus influencias, experiencias de vida, valores, círculos sociales y trayectorias personales la vinculan también con otras comunidades y otros espacios culturales.

Ella se define como afrolatina. Sus referencias culturales, académicas e ideológicas parecen trascender los límites tradicionales de la comunidad dominicana del Alto Manhattan.

 Su formación intelectual y los ambientes que frecuenta la acercan a realidades diversas y la distancian, en ciertos aspectos, del imaginario del dominicano promedio.

Y aquí viene el consejo no solicitado: si la montaña no va a Mahoma, Mahoma debe ir a la montaña.

Que los múltiples guetos, espaciales, culturales e ideológicos. no impidan que los dominicanos del Distrito 13 de Nueva York tengan a la primera mujer de origen dominicano representándolos en el Capitolio.

Que muchos padres exhorten a sus hijas a prepararse para alcanzar, mediante el estudio, el esfuerzo y la perseverancia, lo que Darializa está logrando.

Muchos niños sueñan con ser como, Karl-Anthony Towns Manny Machado o Juan Soto.

¡Ojalá, muchas niñas encuentren también en Darializa un ejemplo de lo que se puede alcanzar mediante la preparación, la determinación y el trabajo constante!

 

 

jueves, 21 de mayo de 2026

Temporada ciclónica: Los desastres no son naturales

 

Temporada ciclónica: Los desastres no son naturales

Por Carlos Checo Estrella

“Gestión del Riesgo es la reducción anticipada de los impactos negativos que podrían generar los desastres en el futuro”.

Estamos a las puertas de la temporada ciclónica y en nuestro país seguimos sin aplicar medidas de reducción de vulnerabilidades ni otras acciones para una gestión efectiva del riesgo de desastres.

La gestión del riesgo de desastres consiste en la aplicación de políticas y estrategias para prevenir nuevos riesgos, reducir los existentes y gestionar los riesgos residuales, contribuyendo así al fortalecimiento de la resiliencia y a la reducción de las pérdidas ocasionadas por los desastres. -Naciones Unidas.

El próximo 1 de junio inicia la temporada ciclónica, y nos encontrará con mayor vulnerabilidad que en temporadas anteriores.

Hace tiempo que se detectan sesgos cognitivos en nuestra sociedad, en especial en las élites de poder. Desde la más simple racionalidad no es posible explicar que, en República Dominicana, dado el historial de desastres ocurridos, no se actúe en consecuencia y se apliquen los protocolos internacionales antes, durante y después de estos eventos.

Nuestras autoridades incumplen la responsabilidad de elevar a grados óptimos los niveles de seguridad de nuestras comunidades. No hacen esfuerzos suficientes para proteger a la población, para que los ciudadanos se sientan seguros viviendo en su comunidad, sin importar lo que la naturaleza presente.

La combinación de impactos de fenómenos atmosféricos con la realidad social, económica y ambiental de nuestras comunidades ocasiona, año tras año, numerosas calamidades.

Situados en la ruta de los huracanes y con elevado riesgo sísmico, y sumado a la pobreza y la alta desigualdad, nuestro país es una de las 10 naciones más vulnerables a desastres por fenómenos naturales del planeta.

Si bien las autoridades no pueden evitar los fenómenos meteorológicos, tienen la obligación de procurar el menor impacto negativo posible en la gente y el territorio.

“Prevenir es mejor que remediar”. Es imperativo realizar acciones encaminadas a anticiparse y mitigar los probables efectos de potenciales desastres.

En República Dominicana, la reducción de riesgos de desastres no es una prioridad de las políticas públicas, a pesar de la alta vulnerabilidad del país ante fenómenos naturales. Esto ocurre a pesar de la existencia de la Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres.

La baja institucionalidad democrática y la precaria vigencia del Estado de derecho determinan nuestro presente y futuro, dado el bajo nivel de cumplimiento del deber por parte de las autoridades. Existe una ley sobre Gestión de Riesgos, la 147-02, que tiene 20 años siendo desobedecida.

Las autoridades no prestan atención a los estudios y recomendaciones de Naciones Unidas, que señalan el impacto desproporcionado que tienen los desastres naturales en naciones pobres e instan a tomar acciones urgentes para disminuir la vulnerabilidad frente a estos eventos en los territorios y en la población.

República Dominicana no hace honor al compromiso asumido en la Conferencia Mundial sobre la Reducción de los Desastres de 2005, celebrada en Hyogo, Japón, en la que reafirmó su compromiso con la disminución de riesgos de desastres, enfocándose en el desarrollo sostenible, la justicia climática y la protección de zonas vulnerables.

También incumple la Declaración de Punta del Este, resultante de la VIII Plataforma Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres en las Américas y el Caribe, Uruguay 2023, en la que se comprometió, entre otras cosas, a incorporar la gestión de riesgo y el cambio climático en la planificación y la inversión pública.

Para salvar vidas y proteger bienes y propiedades, cada vez es necesario dejar atrás la cultura de gestión de desastres y asumir la gestión de riesgos de desastres, poniendo en ejecución los programas y acciones del Plan Nacional de Reducción. Su objetivo concreto es la reducción, previsión y control de los factores de riesgo, amenazas y vulnerabilidades en República Dominicana.

Debemos tener presente que, para reducir las vulnerabilidades, es necesario reducir la pobreza y la desigualdad, ya que son factores clave de vulnerabilidad al limitar la capacidad de las personas para construir viviendas seguras, acceder a seguros, evacuar o recuperarse económicamente después de un desastre.

Los desastres agudizan la pobreza al causar la pérdida parcial o total de los medios de subsistencia, creando un círculo vicioso de pérdidas y empobrecimiento que obstaculiza el desarrollo. Los escasos avances conseguidos se ven mermados por los constantes desastres. Los impactos económicos de las pérdidas conllevan retroceso en los niveles de desarrollo alcanzados.

La gestión del riesgo de desastres no es solo una necesidad, sino una responsabilidad. Invertir en prevención y preparación no solo salva vidas, sino que también protege la economía, preserva el patrimonio cultural y asegura un futuro sostenible para las generaciones venideras.

Ojalá quienes toman las decisiones que afectan al conjunto hagan lo que deben hacer para que, en la temporada ciclónica de 2027, no nos encuentre en condiciones tan precarias y estemos mejor preparados para evitar las graves y cuantiosas pérdidas que acarrean los fenómenos naturales.

 

lunes, 11 de mayo de 2026

Nuestras enfermeras y enfermeros, Merecen respeto

 Nuestras enfermeras y enfermeros, Merecen respeto 

 

Por Carlos Checo Estrella

La enfermería una profesión muy sacrificada, mal pagada e ignorada.

Homenaje y reconocimiento permanentes al compromiso, el sacrificio, la sensibilidad y la vocación, de quienes ejercen esa noble ocupación.

Cada 12 de mayo el mundo celebra a la enfermería. En República Dominicana no hay nada que celebrar.

Tenemos una profesión en emergencia. Sacrificada hasta el límite, mal pagada e ignorada. Mientras aplaudimos cada año en mayo, el resto del año el Estado le da la espalda a quienes sostienen el sistema de salud.

La enfermería no pide favores. Exige justicia. Porque sin enfermeras y enfermeros no hay hospitales que funcionen, no hay atención primaria que responda y no hay salud pública que se sostenga. Como dijo Kerouac en 1996, su labor preserva la vida desde lo humano, lo ético y lo terapéutico. Y como advirtió Grace H. en 2000, son el eje que mantiene unidas las piezas del sistema. Hoy ese eje se quiebra.

Los gremios no exageran cuando hablan de situación catastrófica. Hablan de salarios que no alcanzan para vivir, de acuerdos firmados que el Gobierno incumple sin sonrojarse y de una sobrecarga que enferma al que cuida. Turnos rotatorios, noches sin fin, cambios de servicio sin aviso, decisiones críticas bajo presión y exposición constante a riesgos biológicos, químicos y físicos. Ese es el día a día.

El resultado se veía venir: déficit crítico de personal. Una enfermera para decenas de pacientes. Calidad que se desploma. Salud mental y física del personal que se deteriora. Y una frase que ya define al sector: malestar de los enfermeros. No es queja. Es colapso.

Por eso emigran. Por eso abandonan. Cada profesional que se va es una cama sin atención, una vacuna sin aplicar, un parto sin asistencia. El Estado pierde dos veces: pierde talento formado con fondos públicos y pierde la capacidad de cuidar a su gente.

Las demandas no son nuevas. Llevan décadas engavetadas: salarios dignos, pensiones justas, reclasificación y nivelación salarial para más de dos mil profesionales, aplicación automática del tiempo en servicio, incentivos por antigüedad, nombramientos urgentes e infraestructura que no se caiga a pedazos. Nada de eso es un lujo. Es lo mínimo para trabajar.

Un personal maltratado no puede dar atención de calidad. Esa es la ecuación que las autoridades se niegan a resolver. Y mientras tanto, la salud dominicana sigue siendo cara, excluyente e incapaz de garantizar acceso oportuno a la mayoría.

Por eso el paro del 18 y 19 de mayo no sorprende. Es la respuesta lógica a años de indolencia. Los gremios no paran labores por capricho. Paran porque el sistema ya está parado para quienes no tienen con qué pagar una clínica.

El 12 de mayo debería ser fecha de compromiso, no de discursos vacíos. Si el Gobierno quiere honrar a la enfermería, que empiece por pagarle lo justo, por cumplir lo firmado y por entender algo básico: sin enfermeras y enfermeros no hay futuro.

El futuro del cuidado depende de ellos. Si los perdemos, perdemos todos. Y esa factura la pagará el pueblo, con vidas

Santo Domingo en alerta: el cemento avanza y los espacios verde

Santo Domingo en alerta: el cemento avanza y los espacios verde (fragmento)

Menos árboles, más asfalto, la ciudad de Santo Domingo pierde su equilibrio

Adalberto de la Rosa, Diario Libre


 



martes, 5 de mayo de 2026

La jubilación es un derecho humano

 La jubilación es un derecho humano


Por Carlos M. Checo Estrella

La pensión digna es justicia social. Aunque en República Dominicana se

confundan con caridad opcional, las pensiones tienen un objetivo

fundamental: prevenir la privación económica y garantizar una vejez

digna.

Asegurar ingresos tras el cese de la vida laboral no es solo una medida

administrativa; es el mecanismo principal de protección social para

amparar a las personas contra los riesgos y vulnerabilidades asociados al

paso del tiempo.

Etimológicamente, la palabra pensión deriva del latín pensio ‘pago’,

mientras que jubilación proviene de jubilare, que significa ‘gritar de

alegría’. Este término nació del retiro militar, cuando los soldados

celebraban el fin de su etapa exponiendo la vida en el ejército. Hoy, la

jubilación es un derecho adquirido por los trabajadores que alcanzan la

edad de retiro o cumplen un tiempo de servicio determinado.

El derecho a la seguridad social está establecido en el derecho

internacional. Fue proclamado en los artículos 22 y 25 de la Declaración

Universal de Derechos Humanos de 1948, la cual establece que toda

persona tiene derecho a la seguridad social y a un nivel de vida adecuado

para su bienestar y el de su familia.

La protección de los mayores no es una idea nueva. Las primeras

pensiones se registran en el Imperio romano, donde el emperador

Octavio Augusto creó el Aerarium Militare para recompensar a los

veteranos tras la profesionalización del ejército.

Siglos después, en 1889, surgió en Alemania el primer sistema moderno

de jubilación. Su ideólogo fue el canciller Otto von Bismarck, quien diseñó

el primer sistema de seguridad social para la vejez, asegurando una

pensión para los trabajadores a partir de los 70 años. Este hito se

complementó con los seguros de enfermedad y accidentes creados en

1883 y 1884, sentando las bases del Estado de bienestar.

En nuestro país, el sistema de pensiones tiene raíces profundas que se

remontan a 1846, con la Ley Núm. 79, que asignaba pensiones a militares


de 60 años o con 40 años de servicio, estableciendo además un "Monte de

Piedad" para viudas y huérfanos.

Posteriormente, la Ley Núm. 1896 de 1948 sobre Seguros Sociales

institucionalizó el régimen basado en la solidaridad y el esquema de

reparto. Otros hitos legales incluyen la Ley 5185 de 1959 sobre Pensiones

Civiles y la Ley Núm. 379-81, que regula las jubilaciones de los

funcionarios y empleados públicos.

A pesar de este marco histórico y legal, la realidad actual es preocupante.

Las pensiones son un elemento central del bienestar, pero su efectividad

depende de si permiten una vida digna. En la República Dominicana, las

deficiencias son alarmantes:

El Séptimo Informe Estado de la Región 2025 revela que el 85% de los

adultos mayores pensionados en el país recibe pensiones insuficientes.

Las pensiones "pírricas" agudizan la indigencia y fomentan la desigualdad.

Muchos sistemas actuales provocan una pérdida constante del poder

adquisitivo y, lo que es más grave, ni siquiera incluyen cobertura médica

adecuada.

Un llamado a la legalidad

Tener o no una pensión digna marca la diferencia entre la autonomía y la

dependencia en la última etapa de la vida. Bajo las condiciones actuales,

los montos en República Dominicana son insuficientes para garantizar la

supervivencia básica.

Es urgente reformar el sistema de pensiones nacional. Solo mediante la

automatización de la gestión y una ejecución transparente se podrán

corregir las distorsiones actuales y cumplir con el fin último del Estado:

procurar la protección, la justicia social y la dignidad de todos sus

ciudadanos.

lunes, 20 de abril de 2026

Día de la Tierra, llamado a cuidar la creación

Día de la Tierra

Carlos Checo Estrella

 “La tierra clama a nosotros por el daño que le hemos causado con nuestro uso irresponsable y el abuso de los bienes con los que Dios la ha dotado.”

“¿Qué clase de mundo queremos dejar a quienes vengan después de nosotros, a los niños que ahora están creciendo?” Papa Francisco. 

En el marco del Día Mundial de la Tierra, la Arquidiócesis de Santo Domingo, llevó a cabo el relanzamiento de la Pastoral Ecológica, una iniciativa que busca promover la conciencia sobre el cuidado de la casa común desde la Doctrina Social de la Iglesia.

Un llamado a cuidar la creación y asumir juntos la responsabilidad de proteger nuestro planeta.

La Conferencia del Episcopado Dominicano fue la primera en escribir una carta pastoral dedicada exclusivamente al cuidado de la tierra en 1987, aunque sus pronunciamientos sobre la crisis ambiental (ríos secos y deforestación) iniciaron formalmente en 1983.

Guiados por su fe, la voluntad de servir a las comunidades y los mandatos de las encíclicas y, sobre todo, de las enseñanzas de Jesucristo, sacerdotes de Santiago y Puerto Plata, en la actualidad, encabezan el apoyo al movimiento “Unidos Somos Más” que conforman líderes comunitarios y religiosos de las comunidades de la Cordillera Septentrional en contra de la destrucción de los ecosistemas, amenazada por la explotación minera del territorio.

Denuncian un plan minero que atenta contra la Cordillera Septentrional y las comunidades de Santiago y Puerto Plata.

De ahí su oposición firme y decidida a la resolución de concesión minera en la Cordillera Septentrional, advirtiendo sobre las consecuencias ambientales, sociales y sanitarias que tendría dicho proyecto para decenas de comunidades en su entorno.

A la precaria situación de vida de las comunidades rurales de la Sierra, por la alta pobreza, caminos intransitables, ausencia de servicio de agua, energía eléctrica, salud, se le ha añadido un nuevo ingrediente, el peligro de desaparecer ante la avaricia.

Esta cordillera es conocida también como Sierra de Montecristi, se extiende en dirección Noroeste-Sureste desde las localidades próximas a la ciudad de Montecristi hasta un poco más al este de las aldeas de Arenoso y Rincón Molenillos.

La joven Cordillera Septentrional formada en el período Terciario (66 millones de años) es asiento de bosques, ríos, comunidades agrícolas que de generación en generación han constituido una comunidad de vida en paz.

El Movimiento Unidos Somos Más proclama que: “Nuestros mayores recursos son la vida y el agua. 

Exigen a las autoridades que cumplan la Constitución y las leyes.

El comité Unidos Somos Más denuncia la opacidad de las autoridades que, a pesar de otorgar concesiones para la exploración, que viabilizan la obtención de concesiones para la explotación, declaran lo contrario.

Los comunitarios poseen copias de la resolución emitida por el Ministerio de Energía y Minas que dejan mal paradas a esas autoridades, a las que tildan de mentirosas.

Dicen que se mantendrán en pie de lucha hasta tener constancia de que no se van a otorgar permisos de explotación minera que afectarán a 118 parajes y 300 fuentes de agua, que abastecen el 90% del consumo de Puerto Plata y parte de Santiago, además de sustentar a más de 100 comunidades rurales.

El Comité Unidos Somos Más reclama un compromiso claro, verificable y definitivo que descarte cualquier intención de tocar ese sistema montañoso.

Afirman que, mientras no exista una posición oficial contundente y respaldada por decisiones concretas del Estado, las comunidades no abandonarán las calles ni detendrán las protestas.

Invitan a la sociedad a participar este 24 de abril en la marcha convocada en Santiago en reclamo de dar término a la amenaza que pende sobre sus ecosistemas y la estabilidad de sus vidas.

Hacen un llamado a la población, organizaciones sociales, iglesias y movimientos ambientales a sumarse de manera activa y pacífica a esta jornada de lucha, reiterando que la defensa de la Cordillera Septentrional es una responsabilidad colectiva.

Alertan que destruir la cordillera dejaría sin agua a la ciudad de Puerto Plata.

Se preguntan ¿a dónde irían a parar los habitantes de Puerto Plata si se quedan sin agua? 

Llaman al pueblo dominicano a unirse en torno de la defensa de la naturaleza, que es defender la vida. 

“Lamentablemente, muchos esfuerzos para buscar soluciones concretas en la crisis ambiental suelen ser frustrados no solo por el rechazo de los poderosos, sino también por la falta de interés de los otros. (…) Necesitamos una solidaridad universal nueva”. Papa Francisco 

Piden que el Congreso Nacional declare la Cordillera Septentrional como Patrimonio Natural Nacional libre de explotación minera y cualquier actividad extractiva. 

El padre Nino Ramos, uno de los voceros del comité, señala que los artículos 15 y 67 de la Constitución dominicana priorizan el uso humano del agua y prohíben el manejo irresponsable de desechos tóxicos, por lo que exigió el respeto a estos preceptos legales. 

“El consumo humano del agua tiene prioridad sobre cualquier otro uso”._ 

El acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la supervivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los otros derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable”. Papa Francisco_ 

Los campesinos señalan que la minería no representa progreso para las comunidades rurales, sino destrucción de conucos, tala de árboles, contaminación de fuentes de agua y desplazamiento de familias, lo que motiva el no rotundo a la minería en la Cordillera Septentrional y Central, y un llamado a la unidad de las regiones del Sur, Noroeste y Cibao Norte para salvar la naturaleza.

“Vivir nuestra vocación de ser protectores de la obra de Dios es esencial para una vida virtuosa.” Laudato Si


sábado, 11 de abril de 2026

Día del café mucho que reivindicar, nada que celebrar

 

Día del café mucho que reivindicar, nada que celebrar


Este 11 de abril, día nacional del café en República Dominicana, la gente del café no tiene nada que celebrar y sí mucho que lamentar, de nuevo esta fecha encuentra a nuestra caficultura y sus gentes en medio de grandes dificultades que parecen no tener fin.

La caficultura dominicana está atravesando una crisis que se manifiesta en la disminución de la capacidad productiva y la pérdida de calidad del producto, lo que no ha permitido a nuestros caficultores aprovechar los altos precios internacionales del café, que ha alcanzado niveles sin precedentes.

Políticas equivocadas en el pasado y desidia e indolencia en el presente han sido las responsables de la debacle

El deterioro progresivo de la caficultura dominicana lleva décadas, en los años 80 y 90, 2.2 millones de tareas estaban dedicadas al cultivo del café, en la actualidad hay aproximadamente 1.6 millones de tareas empleadas en la producción de café.  La mayor pérdida de tareas ha ocurrido en los últimos años.

Todo ello provocado por la actitud negligente de los organismos responsables de establecer políticas y acciones tendentes a mejorar y desarrollar la producción nacional, algo no entendible ya que el café ha jugado un rol económico, social y ambiental de importancia.

En días pasados líderes de organizaciones de productores cafetalero, en visita al Palacio Nacional pidieron al presidente de la República, tomar acciones inmediatas a favor de la caficultura que permitan aprovechar los altos precios que experimenta del grano en el mercado nacional e internacional.

Los productores demandaron que el Gobierno que emprenda acciones concretas y urgentes que ayuden al sector cafetalero superar la situación en la que se encuentra.

Entre las acciones requeridas para aprovechar los buenos precios están: La asignación inmediata de recursos financieros, créditos accesibles y oportunos para los productores, que faciliten la inversión en fertilización, control de sombra, podas, control de plagas y la renovación de cultivos, factores clave para el mejorar el rendimiento del rublo.

Asimismo, demandan el fortalecimiento del Instituto Dominicano del Café (INDOCAFE) mediante un incremento de recursos y capacidades técnicas, permitiéndole así brindar un acompañamiento efectivo a los caficultores.

Además, consideran prioritario rehabilitar los caminos vecinales para mejorar la conectividad y logística del sector.

La producción cafetalera se ha visto severamente afectada por la caída de los precios externos, la sobrevaloración cambiaria y políticas arancelarias erróneas.

La drástica reducción de la producción de café no sólo ha mermado el ingreso de divisas a nuestra economía, sino que ha impactado negativamente nuestra balanza de pagos, dado que para suplir la demanda interna se tienen que importar cantidades que rondan el 70 % del café que consumimos, lo que equivale a una erogación de alrededor de 4 mil millones de pesos que van al exterior, aumentando el elevado déficit de nuestra balanza de pagos. Los altos precios en el mercado internacional aumentaran el déficit.

La insuficiencia de recursos impide que los pequeños productores manejen correctamente sus plantaciones.


lunes, 16 de marzo de 2026

17 de abril, primeros mártires de Santiago en la Restauración

17 de abril, primeros mártires de Santiago en la Restauración

“Para cinco dominicanos que buscaban, seguidos de otros la libertad perdida de la Patria, se acercaba la hora cero, el final de la vida". 

El Consejo de Guerra había firmado la sentencia el 20 de marzo” El 17 de abril se conmemora un nuevo aniversario del martirologio de Eugenio Perdomo, José Vidal Pichardo, Ambrosio de la Cruz, Pedro Ignacio Espaillat y Carlos de Lora, quienes fueron fusilado en 1863, al ser condenados a muerte por una comisión militar tras protagonizar la insurgencia del 24 de febrero de 1963, en repulsa a la anexión a España. 

En el levantamiento en contra de la anexión, participaron alrededor de 100 personas, armadas de garrotes, unos 12 fusiles y escopetas se reunieron en el "Fuerte Dios", uno de bastiones de la batalla del 30 de marzo de 1844, de donde partieron dando "Vivas a la Republica dominicana”

Se dirigieron al Ayuntamiento que esa noche estaba sesionando donde un vocero "manifestó al Ayuntamiento de parte de los dichos sublevados que querían ser libres y constituirse en República Dominicana.” 

Luego el grupo tomó el edificio de la cárcel pública de Santiago de los Caballeros, base de un regimiento del Ejército de la Anexión, situada frente al actual Parque Duarte. en Santiago. 

El movimiento fue rápidamente reprimido ya que carecía de la organización y las fuerzas necesarias para el triunfo. 

Los complotados de Santiago formaban parte de la gran conspiración que desde hacía meses venía preparándose en la línea noroeste, dirigida por el general Santiago Rodríguez que debía iniciarse al mismo tiempo en varias ciudades de la Línea Noroeste y en otras del Cibao, el 27 de febrero de 1963. 

El complot fue descubierto el 21 de febrero.

Esa noche del 21 de febrero, los patriotas de la Línea Noroeste tomaron a Guayabín, lo que constituye la primera victoria de la Restauración. Otra batalla, en sabaneta fue ganada por Santiago Rodríguez el 22 de febrero. 

La noticia de esos acontecimientos levantó el ánimo en Santiago lo que provocó que se lanzaran a la acción. 

La anexión a España desató un movimiento de protesta que no terminó hasta que la independencia de República Dominicana fue restaurada. 

El ambiente de malestar que existía en la colonia de Santo Domingo era más que notorio, cada vez era más amplio el rechazo a la anexión. 

Desde el 18 de marzo de 1861, fecha en que el general Pedro Santana proclamó la reincorporación de Santo Domingo a la corona española, se sucedieron muchos levantamientos que mostraron el rechazo a la anexión y la voluntad de ser libres y restaurar la República, En Santiago, la gente, no acudió al cambio de bandera en la Fortaleza San Luis, como muestra de rechazo a esa ignominia. 

La rebelión del 24 de febrero fue sofocada, más la voluntad de rescatar la soberanía nacional, se hizo presente siete meses después, los días 6 y 13 de septiembre, se libró en la hidalga de los 30 caballeros, la Batalla de Santiago, uno de los acontecimientos bélicos más importantes de nuestra historia patria dominicana, clave para el fin de la Anexión de República Dominicana a España.

La Guerra de la Restauración inicia el 16 de agosto de 1863 en el Cerro de Capotillo, cuando catorce héroes entraron al país por este lugar, con la firme decisión de restaurar la Independencia. 

Con el Grito de Capotillo, los dominicanos expresaron al mundo la voluntad libérrima de ser libres e independientes, sin importar el precio a pagar por ello. 

Loor y gloria a los héroes y mártires de la Patria, que le dijeron sí a la lucha por una República Dominicana Libre y soberana.

domingo, 1 de marzo de 2026

Kurdistán: Tierra de los kurdos

 “Kurdistán: Tierra de los kurdos

Carlos Checo Estrella

La historia de Kurdistán es una historia de resistencia y lucha por la

identidad, marcada por la búsqueda de autodeterminación y la

preservación de su cultura a lo largo de siglos.

Los kurdos ​son un pueblo iranio que habitan la región montañosa

del Kurdistán.

Son descendientes de los medos, quienes dominaron la zona hasta ser

anexado al imperio persa en 549 a. C.

Los Kurdos son más de 30 millones de personas repartidas en un territorio que hoy se dividen Turquía, Siria, Irak e Irán.

Son la minoría étnica sin Estado propio más importante de todo el Asía Occidental.

Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, con el Imperio otomano en

proceso de desintegración, las potencias vencedoras se repartieron

el Oriente Próximo en zonas de influencia.

El Tratado de Sèvres, que no entró en vigor, [ reconocía el derecho a la autodeterminación de las nacionalidades de los antiguos imperios y preveía la creación de un Estado kurdo.

Tras el Tratado de Lausana (1923), finalizada la guerra de independencia turca, el Kurdistán fue dividido entre Turquía, Siria, Irán, Irak y la URSS.

Tras la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la descolonización se

trazaron las fronteras actuales de los estados en los que se halla dividido el Kurdistán.

​El Kurdistán abarca un área total de casi 392 000 km² de los cuales

190 000 km² están en dominio de Turquía, 125 000 km² de Irán,

65 000 km² de Irak y 12 000 km² de Siria.

Es un pueblo unido por una y una cultura milenaria. La mayoría de los kurdos son musulmanes sunitas, pero muchos siguen otras religiones y creencias.

Los kurdos una gran comunidad unida por la raza, una cultura milenaria lengua propia, pese a sus luchas, todavía no se consolidan como Estado independiente.

Su número total varía según las fuentes, de 25 a 35 millones de personas

Los kurdos representan el 15% de la población de Siria el 20% de la de Turquía, entre el 15 y el 20% de la de Iraq y son una de las mayores minorías étnicas de Irán. y en Irán cerca de un 10%.

La diversidad religiosa ha sido una característica de Kurdistán durante muchos siglos La mayoría de los kurdos practican el Islam sunita, pero muchos siguen otras religiones y creencias

La región del Kurdistán, por su ubicación es totalmente estratégica, es paso obligado de la mayoría de las rutas comerciales entre Oriente y Occidente, por ella pasan todos los oleoductos y gasoductos que nacen en el Caspio y en Irak

Una zona muy rica en agua, petróleo, bosques, ricos valles para el

pastoreo del ganado y buenas tierras para el cultivo de cereales.

El principal interés estratégico de la zona es el petróleo.

En tierras Kurdas encuentran las reservas de petróleo y gas de Turquía, el 40% del petróleo de Irak y el 10% de la producción de Irán.

Sólo en Irak los kurdos se han podido organizar en una entidad federal autónoma reconocida,

Los Kurdos siguen deseando su independencia luchan por tener un Estado propio en Asia Occidental, desde hace 100 años, en medio de intereses regionales en competencia y proyectos hegemónicos.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Economía solidaria para fortalecer las comunidades

 

Economía solidaria para fortalecer las comunidades

Carlos Checo Estrella

El cooperativismo es un movimiento social basado en una doctrina, principios y valores que promueve la cooperación de sus miembros en el ámbito económico y social, como un medio para lograr que sus asociados obtengan mayores beneficios para satisfacer sus necesidades.

Destaca la primacía de las personas y el fin social sobre el capital en la distribución y el uso de los excedentes o los beneficios, así como de los activos.

Como modelo de economía social y solidaria, en lugar de buscar maximizar las ganancias, el objetivo principal de una cooperativa es mejorar la calidad de vida de sus miembros y de la comunidad en general.

El cooperativismo es una alternativa viable para asegurar acceso de millares de personas empobrecidas y sus familias, a medios de producción, generación y distribución de riquezas con mayor equidad

Entre los principios cooperativos se encuentran:

Membresía voluntaria y abierta, control democrático de los miembros, participación económica de los miembros, autonomía e independencia, educación, formación e información, cooperación entre cooperativas, preocupación por la comunidad.

Una cooperativa es una «asociación autónoma de personas unidas voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes a través de una empresa de propiedad conjunta y controlada.

Las cooperativas surgen a partir de la década de 1840, cuando después de perder sus empleos a causa de la industrialización, un grupo de obreros creó la Sociedad de Socios Equitativos de Rochdale. Uniendo sus recursos abrieron una tienda que proporcionaba los bienes que todos necesitaban, pero que no podían pagar por sí solos.

La idea del cooperativismo en República Dominicana comenzó a mediados de 1946, y estuvo a cargo de sacerdotes de la orden Scarboro, organizándose la primera cooperativa de ahorros y crédito en Manoguayabo por el padre Alfonso Chafe, luego el también padre Santiago Walsh, párroco de Bayaguana, organizó otra cooperativa.

Esta primera parte del cooperativismo dominicano culmina con la organización de la Federación de Cooperativas de Ahorro y Crédito (FEDOCOOP) el primero de agosto del 1949  

En Asamblea celebrada 1 de agosto del 1949, en el Salón Parroquial de la Iglesia San Juan Bosco, con la asistencia de 25 delegados de 8 cooperativas, por todo el país. 

Las primeras cooperativas fueron constituías sin personería jurídica. Fue en octubre del año 1952 cuando se promulga la primera Ley No. 3431 sobre asuntos cooperativos, de inmediato las instituciones constituidas tramitaron su incorporación, obteniendo las cooperativas los primeros reconocimientos legal, mediante el decreto No. 9616 de diciembre de 1954 como también la Federación, obtuvo su reconocimiento jurídico e el mismo decreto.

En este período suceden dos hechos importantes: La aparición del Estado en el Cooperativismo Dominicano, con la creación del Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (IDECOOP), el cual surge en el período constitucional del 1963.

Los principios cooperativos son pautas por las cuales las cooperativas ponen en práctica sus valores.

Las cooperativas se basan en los valores de autoayuda, responsabilidad propia, democracia, igualdad, equidad y solidaridad.

Creen en los valores éticos de honestidad, apertura, responsabilidad social y cuidado de los demás.

Otras características importantes son: la educación y formación continua de los miembros, membresía voluntaria y abierta, control democrático de los miembros, participación económica de los miembros, Autonomía e independencia, educación, capacitación e información, cooperación entre cooperativas, preocupación por la comunidad

Uno de los retos del sector cooperativo dominicano para ganar mayor fe pública y reforzar su reputación, es asumir a cabalidad la filosofía del modelo económico social y solidario.

Garantizar una gestión diáfana, efectiva y eficiente.

Fortalecer la educación para generar conciencia en los asociados a cerca de sus deberes y derechos. Cimentando los valores asociativos por encima del interés particular, incentivando el trabajo por el bien común.

Es primordial incluir un programa de educación cooperativa: la filosofía y los principios en los que se basa el cooperativismo, los valores que rigen las acciones de esas entidades, el espíritu de la cooperación y la ayuda mutua, la solidaridad; y sobre las conveniencias y el potencial de las empresas de propiedad conjunta y sin ánimo de lucro, que son las cooperativas, en el mejoramiento de las actividades económicas la vida de la gente.

 Conocer sus deberes y derechos los asociados pueden contribuir de mejor manera al buen desempeño de las entidad  

Evitar vicios como los conflictos de intereses, las malas prácticas con el fin de fortalecer la percepción positivas en la gente y comunidades.

Es necesario fortalecer el compromiso con los valores, principios y ética del movimiento:  solidaridad, democracia, igualdad, equidad y responsabilidad social.

“La institución cooperativa no es un fin en sí misma; es más bien un medio en virtud del cual, todos y cada uno, podemos llegar a ser económicamente más fuertes, socialmente más competitivos y cívicamente más ilustrados” José Luis del Arco.