Día del café mucho que reivindicar, nada que celebrar
Este 11 de abril, día nacional del café en República
Dominicana, la gente del café no tiene nada que celebrar y sí mucho que
lamentar, de nuevo esta fecha encuentra a nuestra caficultura y sus gentes en
medio de grandes dificultades que parecen no tener fin.
La caficultura dominicana está atravesando una crisis que se
manifiesta en la disminución de la capacidad productiva y la pérdida de calidad
del producto, lo que no ha permitido a nuestros caficultores aprovechar los
altos precios internacionales del café, que ha alcanzado niveles sin
precedentes.
Políticas equivocadas en el pasado y desidia e indolencia en
el presente han sido las responsables de la debacle
El deterioro progresivo de la caficultura dominicana lleva
décadas, en los años 80 y 90, 2.2 millones de tareas estaban dedicadas al
cultivo del café, en la actualidad hay aproximadamente 1.6 millones de tareas
empleadas en la producción de café. La mayor pérdida de tareas ha
ocurrido en los últimos años.
Todo ello provocado por la actitud negligente de los
organismos responsables de establecer políticas y acciones tendentes a mejorar
y desarrollar la producción nacional, algo no entendible ya que el café ha
jugado un rol económico, social y ambiental de importancia.
En días pasados líderes de organizaciones de productores
cafetalero, en visita al Palacio Nacional pidieron al presidente de la
República, tomar acciones inmediatas a favor de la caficultura que permitan
aprovechar los altos precios que experimenta del grano en el mercado nacional e
internacional.
Los productores demandaron que el Gobierno que emprenda
acciones concretas y urgentes que ayuden al sector cafetalero superar la
situación en la que se encuentra.
Entre las acciones requeridas para aprovechar los buenos
precios están: La asignación inmediata de recursos financieros, créditos
accesibles y oportunos para los productores, que faciliten la inversión en
fertilización, control de sombra, podas, control de plagas y la renovación de cultivos,
factores clave para el mejorar el rendimiento del rublo.
Asimismo, demandan el fortalecimiento del Instituto
Dominicano del Café (INDOCAFE) mediante un incremento de recursos y capacidades
técnicas, permitiéndole así brindar un acompañamiento efectivo a los
caficultores.
Además, consideran prioritario rehabilitar los caminos
vecinales para mejorar la conectividad y logística del sector.
La producción cafetalera se ha visto severamente afectada por
la caída de los precios externos, la sobrevaloración cambiaria y políticas
arancelarias erróneas.
La drástica reducción de la producción de café no sólo ha
mermado el ingreso de divisas a nuestra economía, sino que ha impactado
negativamente nuestra balanza de pagos, dado que para suplir la demanda interna
se tienen que importar cantidades que rondan el 70 % del café que consumimos,
lo que equivale a una erogación de alrededor de 4 mil millones de pesos que van
al exterior, aumentando el elevado déficit de nuestra balanza de pagos. Los
altos precios en el mercado internacional aumentaran el déficit.
La insuficiencia de recursos impide que los pequeños
productores manejen correctamente sus plantaciones.