sábado, 31 de octubre de 2026

La Reforma Protestante: Revolución político religiosa Carlos Checo Estrella

 

La Reforma Protestante: Revolución político religiosa

Carlos Checo Estrella

La Reforma protestante (1517-1648), considerada como uno de los acontecimientos más importantes de la historia de Occidente. Fue una amplia revolución religiosa, cultural y social que puso fin al predominio de la Iglesia Católica y condujo al desarrollo de las naciones-estado modernas.

La Reforma protestante cambió por completo el panorama cultural, religioso, social y político de Europa, marca el nacimiento de la edad moderna, porque coincidió y fue estimulada por el Renacimiento de los siglos XV y XVI.

Surgió como consecuencia del descontento que generaba el modo en que la Iglesia Católica administraba la religión. Se revisaron los preceptos católicos elementales de las Sagradas Escrituras y se transformó la práctica religiosa en varios aspectos.

Las reformas protestantes, inician con una serie de protestas contra la corrupción de la Iglesia, que buscaban su reforma sin ninguna intención de romper con la Iglesia.

Hubo movimientos anteriores en respuesta a la corrupción de la Iglesia. Esos movimientos fueron condenados por la Iglesia como herejías y se castigaron sistemáticamente, a menudo de forma violenta, en un intento del clero por mantener su autoridad y poder. Uno de los primeros fue el de los paulacianos (entre los siglos VII y IX) que defendían una vuelta a la sencillez del primer cristianismo y de la vida de San Pablo y rechazaba los sacramentos de la Iglesia. Los paulicianos terminaron siendo lapidados, quemados en la hoguera o exiliados.

Siguieron otros movimientos, como el de los bogomilos en el siglo XI y el de los cátaros en los siglos XI a XIII, a los que a su vez siguieron otros.

El cura inglés John Wycliffe (1330-1384) enfrentó la autoridad clerical, rechazó y denunció el estilo de vida lleno de lujos y su arrogancia. Proclamó que todos debían tener acceso a la Biblia, que el monopolio sobre la Biblia que tenían unos pocos le daba poder a la jerarquía. Promovió la traducción de la Biblia del latín al inglés.

Wycliffe sostenía que las escrituras eran la única autoridad y que la jerarquía de la Iglesia, incluido el papa, no era acorde a la Biblia. Murió de un accidente cerebrovascular en 1384. Ya muerto fue condenado como hereje.  exhumaron y los quemaron.

La Reforma Bohemia (1380-1436) fue el primer esfuerzo concertado del clero católico por reformar la Iglesia  de sus abusos y su corrupción. Los clérigos y teólogos bohemios hicieron una llamada a la reforma.

Inicialmente solo buscaban poner remedio a las prácticas de la Iglesia contrarias a la Biblia, pero, al igual que sus posteriores defensores, sin intención de romper con la Iglesia.

Jan Hus (1369-1415), filósofo, teólogo y rector de la universidad Carlos de Praga, uno de los principales precursores de la Reforma protestante, criticó duramente la corrupción moral del clero, la acumulación de riquezas de la Iglesia católica y la venta de indulgencias. La iglesia lo ejecutó por herejía, también mató a Jerónimo de Praga (1379-1416), un año más tarde.

Esas muertes, aunadas a los continuos abusos por parte de la Iglesia, dieron origen a las guerras husitas (1419 -1434), entre los seguidores de la visión de Hus y los leales católicos.

La reforma definitiva y ruptura tuvo como hecho inicial fue la escritura y divulgación de las “noventa y cinco tesis” de Lutero en 1517, texto en el que criticaba la venta de indulgencias por parte de la Iglesia.

Lutero sostenía que se debía reformar la iglesia actual para retomar la práctica original de la fe cristiana, que se había perdido por la corrupción de del papado.

Mediante  la Protesta de Espira, seis príncipes y catorce ciudades libres alemanas pertenecientes al Sacro Imperio Romano Germánico, se opusieron al edicto del Emperador Carlos V, que anulaba la tolerancia religiosa que había sido legalmente concedida a los principados alemanes. Esa protesta dio origen al nombre "protestante."

Desde entonces, diferentes clérigos y gobernantes de otras partes de Europa se unieron al movimiento reformista y organizaron sus propias iglesias cristianas.

La Reforma protestante no tuvo una única causa, sino que se debió al mismo tiempo a diversos procesos. Podemos resumir sus causas en:

El hastío de muchos países europeos por el pago de los impuestos papales y el rechazo por el control ejercido desde Roma por los delegados pontificios.

Las abundantes acusaciones de corrupción, falta de fe y mala voluntad hechas contra la Iglesia Católica, el Papa y la jerarquía eclesiástica

El deseo de las clases altas del Sacro Imperio Romano Germánico, por repartirse los bienes que poseía la Iglesia Católica en su nación.

Algunos reformistas de la época llegaron a sus conclusiones independientemente de la revolución de Lutero, entre ellos el sacerdote y filósofo Ulrico Zuinglio , en Suiza, en 1519 predicaba una reforma de la Iglesia. Zuinglio tuvo la influencia directa del filósofo, sacerdote, académico y teólogo holandés Erasmo de Róterdam (1466-1536), partidario de una reforma de la Iglesia desde dentro.

Zuinglio y Lutero tenían muchas opiniones en común, entre ellas, el rechazo a las indulgencias, la veneración de los santos, los días de ayuno y los símbolos de las iglesias, pero no estaban de acuerdo en la interpretación de la eucaristía, porque Zuinglio pensaba que el énfasis excesivo en la recreación de la Última Cena rozaba la idolatría, mientras que Lutero lo consideraba esencial para el recorrido cristiano.

Por otra parte, el teólogo Juan Calvino, si tuvo una influencia directa de Lutero. Calvino era abogado.

La Institución de la religión cristiana hacía énfasis en la primacía del individuo en su relación con Dios, manteniendo que no era necesario ningún intermediario y que la Iglesia católica era contraria a la Biblia.

Los reformistas respondían a preocupaciones espirituales y a los abusos de la Iglesia, pero hubo otros que reconocieron el simple valor práctico del movimiento reformista. Entre estos, el rey Enrique VIII de Inglaterra (1485-1509), que entendió que al suprimir el poder de la Iglesia, podía asumir ese poder y apoderarse de las riquezas.

Muchos otros príncipes y nobles apoyaron la Reforma por el mismo motivo.

La Iglesia, como una entidad política poderosa, había tenido influencia en los derechos sobre tierras, sucesiones, durante siglos, y al alinearse con la causa protestante, esos nobles consiguieron una mayor autonomía y poder.

La separación de la Iglesia no fue pacífica ni amistosa, mucha gente fue asesinada, se destruyeron monasterios, iglesias y obras de arte religioso.

Los conflictos finalizaron, al menos oficialmente, con la Paz de Augsburgo de 1555, que estableció que los monarcas podían elegir para su región o bien el catolicismo romano o el luteranismo, y que esa sería la confesión de fe oficial de su pueblo.

La Paz de Augsburgo entre Fernando I de Habsburgo (en representación de su hermano, el emperador Carlos V) y los estados del Sacro Imperio Romano Germánico. Otorgó a los príncipes territoriales el derecho de elegir la religión oficial de sus dominios (catolicismo o luteranismo). Los súbditos debían adoptar la fe del gobernante o tenían el derecho de emigrar

Con ese acuerdo la Iglesia luterana obtuvo reconocimiento legal oficial junto al catolicismo dentro del Imperio. Calvinistas, anabaptistas y zwinglianos, quedaron fuera del reconocimiento.

Las tensiones entre protestantes y católicos desembocaron en a la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). Conflicto que provocó la muerte unos 8 millones de personas y que devastó los territorios del Sacro Imperio Romano.

Esa guerra terminó con La Paz de Wesfalia, en la que se reconocieron los mismos principios que en la Paz de Augsburgo y se extendió la libertad religiosa para practicar en privado una fe que fuera distinta de la religión oficial del país.

Paradójicamente, los líderes de la Reforma Protestante, quienes lucharon contra la autoridad y los abusos de la Iglesia Católica y su Inquisición, aplicaron medidas de censura, persecución y violencia contra quienes pensaban diferente dentro de sus propios territorios

Dentro de los reformadores surgió un grupo de creyentes, que tras analizar las Escrituras, encontraban puntos de divergencia entre lo que pedía la Biblia y la práctica de la iglesia que se estaba reformando. Fueron llamados anabaptista.

Rechazan el bautismo de bebés; reclaman el bautismo de adultos basado en una confesión de fe consciente.

Creían en la separación radical entre la Iglesia y el Estado, negándose a jurar lealtad a los gobiernos. Los anabaptistas se diferenciaban de los protestantes y católicos en el hecho de que creían que las autoridades seculares no debían gobernar o interferir en los asuntos de la iglesia.

En 1525, los cantones suizos católicos empezaron a condenar a los anabaptistas con la pena capital, iguales medidas tomaron. los cantones protestantes.

Martín Lutero, otrora perseguido y condenado a muerte por sus críticas a la Iglesia Católica, atacó con dureza a los Anabaptistas, tildándolos de fanáticos y turbas sediciosas, acusándolos de socavar el orden social con interpretaciones subjetivas del espíritu.

En julio de 2010, la Federación Luterana Mundial pidió perdón a la comunidad menonita y anabaptista por las violentas persecuciones y ejecuciones cometidas en su contra durante el siglo XVI.

 

jueves, 22 de octubre de 2026

El atractivo del lobo: “Neoliberalismo, No”

 

El atractivo del lobo: “Neoliberalismo, No”

Carlos checo Estrella

Un discurso es la construcción de un razonamiento destinado a persuadir a quien escucha. Su propósito fundamental es convencer; por ello, la fuerza de un discurso no garantiza necesariamente la verdad de todos los argumentos sobre los cuales se sustenta.

El neoliberalismo se presenta como una propuesta basada en la libertad económica, el libre mercado, la competencia y un Estado con una participación más limitada en la economía. Sus defensores sostienen que la apertura de los mercados, la iniciativa privada, la competencia y la reducción de determinadas regulaciones favorecen la innovación, la productividad y la prosperidad.

La experiencia de las últimas décadas ha generado una amplia discusión sobre los límites y efectos de esas políticas. Después la crisis del 2008, se les critica por su incapacidad para generar la prosperidad económica que prometen y por aumentar la desigualdad entre clases sociales.

Lo único que ha logrado el neoliberalismo es el  estancamiento de la economía global y el reparto más desigual de la riqueza mundial.

Crecimiento económico y desarrollo social no son sinónimos.

La discusión fundamental es cómo se distribuyen los frutos del crecimiento y cómo se convierten en bienestar, oportunidades y derechos para todos.

En República Dominicana persisten importantes desafíos de pobreza, desigualdad y acceso desigual a las oportunidades.

Nuestra sociedad tiene, un gran reto: construir mayor equidad en medio de desigualdades económicas, territoriales y sociales que todavía condicionan las oportunidades de amplios sectores de la población.

No basta con crecer. Hay que preguntarse cómo crecemos, para quién crecemos y qué oportunidades genera ese crecimiento.

Una sociedad democrática no puede conformarse con que la riqueza aumente si una gran parte de sus ciudadanos permanece al margen de las oportunidades de educación, salud, vivienda digna, empleo de calidad, seguridad y desarrollo.

República Dominicana necesita superar las estructuras económicas y sociales que permiten una concentración excesiva de la riqueza, del poder y de las oportunidades.

Para alcanzar un desarrollo verdaderamente sostenible, necesitamos combinar crecimiento económico, productividad, inversión, innovación y seguridad jurídica con políticas públicas capaces de ampliar las oportunidades y reducir las desigualdades.

Para crecer y alcanzar mayores niveles de bienestar nacional es necesario propiciar una distribución más equitativa del ingreso y ampliar la igualdad de oportunidades.

Si queremos corregir asimetrías, avanzar en el combate a la pobreza y la desigualdad, el camino no es aplicar políticas neoliberales que van en sentido contrario al Estado Social y Democrático de Derecho que proclama la Constitución

El desafío consiste en encontrar un equilibrio en el que el mercado genere riqueza y el Estado garantice que el desarrollo económico se traduzca también en bienestar colectivo.

El peligro no siempre se presenta con rostro amenazante.

puede aparecer bien vestido, educado, formal, cordial y amable. Puede hablar de modernización, eficiencia, libertad, seguridad jurídica, productividad y desarrollo.

El lobo de Caperucita no mostró inicialmente su verdadera naturaleza. Para acercarse, recurrió al engaño y adoptó una apariencia que generara confianza.

La cuestión no consiste en desconfiar de todo aquel que hable de libertad, competencia o iniciativa privada. La verdadera cuestión es qué modelo de sociedad se propone construir detrás de esas palabras y quiénes se benefician de él.

Por eso debemos prestar atención cuando escuchamos discursos que exaltan sistemáticamente lo privado mientras desprecian lo público; que presentan la competencia como solución universal; que convierten los impuestos en un enemigo; que consideran el gasto público únicamente como un problema y que reducen la función del Estado a garantizar las condiciones para la actividad privada.
Debemos preguntarnos:

¿Libertad para quién? ¿Seguridad para quién? ¿Desarrollo para quién?

Porque la libertad económica carece de sentido social si las oportunidades están concentradas en pocas manos.

La productividad es necesaria, pero también debe traducirse en mejores salarios y condiciones de vida.

La inversión privada es fundamental para generar riqueza y empleo, pero los servicios públicos esenciales no pueden quedar subordinados exclusivamente a la lógica de la rentabilidad.

Los impuestos no son simplemente una carga: constituyen uno de los instrumentos mediante los cuales una sociedad financia bienes y servicios públicos y puede corregir desigualdades.

Las ideas retrógradas también pueden presentarse con nuevos nombres, nuevos discursos y nuevos rostros.

En el Evangelio aparece la conocida imagen del vino viejo en odres nuevos: cambiar el recipiente no transforma necesariamente el contenido. Por eso debemos observar más allá de las palabras.

Cuidémonos de confundir juventud con renovación, modernización con progreso o lenguaje empresarial con solución de los problemas sociales.

Una idea no se vuelve progresista simplemente porque sea presentada por una persona joven, ni una propuesta deja de ser regresiva porque esté expresada con elegancia, lenguaje moderno o una impecable conducta personal.

Lo importante son sus consecuencias y el modelo de sociedad que propone.

República Dominicana necesita una regeneración de la política y una renovación de sus instituciones.

Necesita un Estado capaz de promover el bienestar y el desarrollo de todos; un sector privado vigoroso y responsable; servicios públicos de calidad; igualdad de oportunidades; instituciones fuertes y una ciudadanía consciente de sus derechos y deberes.

No posterguemos la tarea de organizar nuestra vida colectiva sobre bases de mayor equidad.

Urge corregir asimetrías, combatir la pobreza y reducir las desigualdades.

Urge construir una sociedad cohesionada, sostenible, segura, próspera y solidaria.

Una República Dominicana donde la libertad no sea privilegio de unos pocos, donde la seguridad no sea patrimonio de determinados sectores y donde el desarrollo no se mida solamente por el tamaño de la economía, sino también por la calidad de vida de su gente.

La apuesta debe ser una República Dominicana próspera, justa, democrática, libre y feliz.

martes, 20 de octubre de 2026

Datos y detalles curiosos de la Biblia.

 

Datos y detalles curiosos de la Biblia.

Carlos Checo Estrella

La Biblia es un conjunto de libros que narra la historia de la salvación, contienen las enseñanzas, historias y hechos que nos muestran como debe ser nuestra relación con Dios. Fue escrita en tres continentes.

Gran parte de ella fue escrita en Asia), algunas partes fueron escritas en África y varias epístolas del Nuevo Testamento en ciudades de Europa.

-Sus libros fueron escritos durante un vasto período de tempo. Su redacción abarca aproximadamente 1.600 años, desde el 1.500 a.C. hasta el 100 d.C , por  unos 40 amanuenses.

-Los amanuenses son personas que tienen como oficio escribir a mano para copiar textos, pasar en limpio, documentos ajenos, o anotar lo que se les dicta.

El proceso de reunir los libros comenzó alrededor del año 400 a. C. nuevos libros fueron escritos en fechas tan tardías como el siglo II a. C.

-Los libros de la Biblia no están en orden cronológico. La Biblia no fue organizada según el orden en que se escribieron sus libros, Marcos, el evangelio más antiguo, fue escrito antes que Mateo, pero aparece después en el Canon.

El Canon Bíblico es la lista oficial de libros considerados de inspiración divina y normativos para la fe, dignos de formar parte de la Biblia.

-La primera palabra de la Biblia es “principio” y la última palabra es “amén”. El Génesis comienza con la palabra «principio». La última palabra del libro de Apocalipsis, «amén», aparece al final de una bendición:

“La gracia del Señor Jesús sea con todos los santos. Amén”

-La Biblia fue escrita en tres idiomas. el Antiguo Testamento fue escrito en hebreo, con una pequeña parte escrita en arameo. El Nuevo Testamento completo fue escrito en griego.

-La versión más antigua de la Biblia actualmente es el Codex Sinaiticus, un manuscrito en griego  alrededor de los años 330-360 d.C

-En el Génesis, no se especifica que la fruta prohibida fuera una manzana; solo se habla del "árbol del conocimiento del bien y del mal.

-La frase “No tengas miedo o No temas” aparece 365 veces en la Biblia es

-La persona que se menciona con mayor frecuencia en la Biblia es el rey David, cuyo nombre aparece más de 1.100 veces.

-En la Biblia está escrito que la Tierra es redonda, muchos siglos antes que se descubriese, lo leemos en Isaías 40:22 dice: “Él está sentado sobre el círculo de la tierra…”

-La Biblia fue impresa por primera vez en el año 1454 d.C. por Johannes Gutenberg,

-No fue escrita en capítulos ni versículos. Esteban Langton de Canterbury en 1226 los dividió en capítulos y Robert Estienne (impresor) en 1551, en versículos.

-La primera Biblia impresa que incluyó totalmente la división de capítulos y versículos fue la llamada Biblia de Ginebra, que se publicó en 1560 en Suiza.

-En 1569, Casiodoro de la Reina publicó en Basilea, Suiza. la Biblia totalmente en español.

En el año 1601, fueron quemadas en Santo Domingo 300 Biblias, que llegaron a la colonia de contrabando.

-La Biblia ha sido traducida a más de 2.500 idiomas.

-En la biblioteca de la Universidad de Gotinga (Alemania) hay una Biblia escrita a mano sobre 470 hojas de palma.

-El libro más antiguo del viejo testamento es el de Job, escrito en 1500 a.C, el más joven Malaquías 400 a.C.

El Éxodo fue escrito en el 1250, en el 587 a.C; el Génesis entre 1440 y 1400 a.C., Deuteronomio 620.

El libro más extenso de la Biblia es el libro de Salmos, que contiene 150 capítulos y en total 2146 versículos.

-El capítulo más largo: Es el Salmo 119, el cual tiene 176 versículos dedicados a la Ley de Dios.

El capítulo más corto del Antiguo Testamento, es el Salmo 117, con solo dos versículos.

El libro más corto de la biblia es la Segunda Epístola de Juan que posee un solo capitulo constituido por 13 versículos.

El libro más largo del nuevo testamento es el evangelio de Lucas con 24 capítulos,

El libro de Esther no menciona en ninguna parte la palabra "Dios" literalmente. Además, en este libro se encuentra el versículo más grande de toda la Biblia: Esther 8.9.

La primera ciudad  Se llamó Enoc y fue fundada por Caín Génesis 4:17 

-El arca que construyó Noé era de tres pisos Génesis 6:16.

En 1ª Samuel 17:18, se hace referencia al  queso por primera vez en la Biblia.

-En las Sagradas Escrituras, sólo a dos mujeres se les declara "benditas". Una de ellas está en el Antiguo Testamento, Jael, Mujer de Heber (Jueces 5:24) y a María, en el Nuevo Testamento, Lucas 1:28.

 -Una burra habla, En Números 22:28-30, Dios hizo que una burra mantuviera una conversación racional con Balaam, quien la golpeaba y le reclamarle por los golpes.

-Zurdos expertos: La tribu de Benjamín contaba con 700 soldados zurdos que lanzaban piedras con la honda sin fallar a un cabello, Jueces 20:15-16.

Entre Malaquías (último libro del Antiguo Testamento) y Mateo (primer libro del Nuevo Testamento hay un periodo aproximado de 400 años, durante el cual, Dios no dijo nada, no hubo ninguna escritura; ese tiempo se denomina “El silencio de Dios”.

La palabra  cristiano solo aparece 3 veces en la Biblia, en Hechos 11:26, Hechos 26:28 1 Pedro 4:16.

-El Nuevo Testamento solo tiene 2 libros como tal, Apocalipsis y Hechos de los Apóstoles. Los otros son Evangelios y Epístolas.

-Santiago fue escrito aproximadamente en 45 d.C., Apocalipsis en el 95 d. C

-Marcos 14:26, dice que Jesús cantó con sus discípulos.

-En el Evangelio de Juan no hay parábolas, los evangelios de Mateo y Lucas recogen 24 parábolas y el de Marcos contienes 8.

-En Juan 3:16 se ven los 3 tiempos: pasado, presente y futuro? Porque de tal manera amó (pasado) Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree (presente), no se pierda, mas tenga vida eterna (futuro).

-Las 30 monedas de plata, por las que Judas traicionó a Jesucristo, equivalían en ese tiempo, a 4 meses de paga de un trabajador común.

Las cartas del apóstol Pablo fueron escritas aproximadamente entre los años 50 y 67 d. C., abarcando un periodo de unos 15 a 20 años, el Evangelio de Juan fue escrito en los años 90 d.C, Apocalipsis 100 d.C

-Los nombres de los padres de María, la madre de Jesús, los nombres de los “Reyes Magos”, los nombres de los crucificados con Jesús: Dimas y Gestas, detalles del nacimiento de Jesús como el buey y el asno en el pesebre no aparecen en la Biblia, han sido tomado de los llamados Evangelios Apócrifos.

Los Evangelios Apócrifos son textos sobre la vida y las enseñanzas de Jesús escritos en los primeros siglos del cristianismo que no fueron incluidos en la Biblia.

Más allá de estos datos y detalles, lo más importante es conocer la Palabra de Dios, aprender de ella y dejar que Dios llegue a nuestros corazones.

Toda Escritura está inspirada por Dios y útil para enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de rectitud y justicia. Para que la gente de Dios esté capacitada y completamente preparada para hacer toda clase de bien” 2 Timoteo 3:16-17

jueves, 24 de septiembre de 2026

Sequía y seguridad hídrica: una crisis que no admite improvisaciones

 

Sequía y seguridad hídrica: una crisis que no admite improvisaciones

Carlos Checo Estrella

La sequía que afecta a la República Dominicana comienza a hacer mella en la producción agropecuaria nacional. La reducción de los rendimientos, las pérdidas de cultivos, la menor disponibilidad de agua y las dificultades para alimentar al ganado están incrementando la presión sobre productores agrícolas y ganaderos, con el riesgo de que sus efectos terminen trasladándose progresivamente a los precios de los alimentos.

La falta de lluvias durante el ciclo primavera-verano, agravada en los últimos dos meses, ha elevado considerablemente la presión sobre distintas áreas de la producción agropecuaria. Productores de diferentes regiones enfrentan pérdidas y mayores dificultades para disponer del agua necesaria para mantener sus cultivos y garantizar la alimentación del ganado.

Como suele ocurrir ante este tipo de situaciones, la crisis encuentra al país sin una respuesta gubernamental suficientemente oportuna y efectiva para aminorar sus consecuencias. Lo más preocupante es que la sequía no constituye un fenómeno completamente inesperado. Con suficiente anticipación, organismos meteorológicos internacionales habían advertido sobre la alta probabilidad de condiciones climáticas adversas asociadas a la variabilidad climática y a fenómenos como El Niño.

Ante esta realidad, cabe preguntarse: ¿por qué el país continúa reaccionando ante las crisis hídricas en lugar de anticiparse a ellas?

La seguridad hídrica es un asunto nodal para cualquier nación y como tal, debe ser tratado con absoluta seriedad.

Garantizar la disponibilidad y calidad del agua para las presentes y futuras generaciones constituye una responsabilidad esencial del Estado.

Sin embargo, República Dominicana continúa enfrentando graves deficiencias en la gestión de sus recursos hídricos. No existe todavía una política suficientemente eficiente, integral y sostenible que garantice agua en cantidad y calidad adecuadas para el consumo humano, la producción agrícola, las actividades industriales y la generación de energía.

La situación resulta todavía más preocupante cuando se observa el estado de nuestras cuencas hidrográficas, cuerpos de agua e infraestructura de distribución y canalización. Su deterioro representa una amenaza directa para el abastecimiento presente y futuro.

De forma reiterada se ha denunciado ante la opinión pública lo que se considera una preocupante falta de atención de las autoridades frente al deterioro acelerado de las cuencas hidrográficas y de los sistemas vinculados al aprovechamiento y distribución del agua.

A ello se suma un problema estructural: las elevadas pérdidas de agua en los sistemas de distribución y en el uso agrícola y doméstico. Se ha señalado que hasta un 70 % del agua servida puede desperdiciarse, una situación que resulta inadmisible para un país que enfrenta periódicamente períodos de sequía y que necesita preservar cada vez con mayor rigor sus recursos hídricos.

Nuestras cuencas hidrográficas presentan niveles preocupantes de degradación como consecuencia de años de deterioro ambiental, deforestación, contaminación, extracción indiscriminada de materiales y otras actividades que afectan los ecosistemas responsables de la captación, almacenamiento y regulación del agua.

También se observa un deterioro acelerado de ríos, arroyos, lagunas y otros cuerpos de agua, afectados por acciones ilegales que, en numerosos casos, no reciben una respuesta suficientemente firme y sostenida de las autoridades correspondientes.

Esta situación coloca al país ante el riesgo de una crisis de escasez de agua cuyas consecuencias económicas, sociales y ambientales podrían ser incalculables.

La protección de las cuencas hidrográficas no puede continuar siendo tratada como un asunto secundario. De su conservación depende el abastecimiento de agua potable, la producción de alimentos, la generación de energía, la preservación de los ecosistemas y, en sentido general, la seguridad hídrica de la República Dominicana.

Estamos asistiendo a un proceso de degradación permanente de importantes fuentes de agua, poniendo en riesgo no solamente las necesidades del presente, sino también las posibilidades de las futuras generaciones.

Por ello, la seguridad hídrica debe convertirse en una prioridad nacional, las autoridades del Gobierno deben asumir plenamente su responsabilidad en la gestión del agua.

Es necesario pasar de las declaraciones a las acciones concretas: proteger las cuencas hidrográficas, recuperar los cuerpos de agua degradados, modernizar los sistemas de distribución y canalización, reducir drásticamente las pérdidas, mejorar la eficiencia del riego agrícola y garantizar una planificación hídrica capaz de anticipar los períodos de sequía.

El país no puede continuar enfrentando cada sequía como si se tratara de un acontecimiento inesperado. La prevención, la planificación y la inversión en infraestructura y conservación deben formar parte de una política permanente de Estado.

República Dominicana tiene enormes desafíos en materia de gestión de los recursos hídricos. Es urgente actuar con seriedad sobre la conservación, producción, distribución y uso eficiente del agua.

De no ejecutarse con urgencia, intervenciones capaces de garantizar el suministro de agua en cantidad, calidad y oportunidad, el país podría verse abocado a una crisis de consecuencias económicas, sociales y ambientales de gran magnitud.

La respuesta no puede limitarse a promesas ni a la generación de falsas expectativas. El agua no espera. La sequía tampoco.

República Dominicana necesita una política nacional de seguridad hídrica que trascienda coyunturas políticas y gobiernos. Porque proteger el agua hoy no es solamente atender una emergencia: es garantizar la producción de alimentos, proteger la economía y asegurar la vida de las futuras generaciones.

Es hora de poner el agua en el centro de las prioridades nacionales y sustituir las promesas por acciones concretas, sostenibles y verificables.

 

lunes, 21 de septiembre de 2026

La Biblia: Revelación del Plan de Dios

 

La Biblia: Revelación del Plan de Dios

 

Por Carlos Checo Estrella

La Biblia es el libro sagrado de los cristianos y una de las obras más influyentes de la historia de

la humanidad. Su nombre procede del griego biblia, que significa “libros.”

Es una colección de textos escritos en diferentes épocas, por distintos autores y en diversos

géneros literarios. Sus libros fueron escritos durante un vasto periodo de tiempo. Su redacción

abarca aproximadamente 1,600 años, desde el 1,500, hasta el 100 d.C., con la participación de

40 amanuenses.

La Biblia narra la historia de la salvación y recoge enseñanzas, acontecimientos, relatos, leyes,

poemas, profecías, cartas y testimonios que buscan mostrar la relación de Dios con la creación

y con el ser humano.

Las Sagradas Escrituras contienen la Palabra de Dios y constituyen una guía fundamental para

la fe y la vida. En ellas se encuentran principios y valores que, interpretados dentro de su

contexto histórico y cultural, continúan ofreciendo elementos para reflexionar sobre los

problemas y desafíos del mundo contemporáneo.

La Biblia también habla de un Dios que se revela progresivamente en la historia y testimonia lo

que Dios realiza en la vida del ser humano.

Su lenguaje está relacionado con la cultura, los conocimientos y las circunstancias de los

pueblos que participaron en su transmisión.

La formación de la Biblia fue un proceso largo. Sus textos fueron transmitidos inicialmente de

manera oral y posteriormente puestos por escrito. Su composición y recopilación abarcaron

muchos siglos, desde los primeros textos de la tradición hebrea hasta los escritos cristianos de

los primeros siglos de nuestra era.

La Biblia está dividida en dos grandes partes: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. La

palabra testamento. puede entenderse también como «alianza» o «pacto», por lo que esta

división expresa la relación entre la antigua alianza y la nueva alianza establecida en la

tradición cristiana.

El Antiguo Testamento fue escrito fundamentalmente en hebreo, aunque contiene también

partes en arameo. El Nuevo Testamento fue escrito en griego. Los textos circularon

inicialmente en materiales como el papiro y el pergamino.

La Biblia se desarrolla principalmente en el contexto geográfico e histórico de Asía Occidental y

del Mediterráneo, especialmente en territorios relacionados con Grecia y el mundo romano.

También aparecen acontecimientos y referencias vinculadas con África particularmente Egipto

La Biblia utilizada por las iglesias protestantes contiene 66 libros: 39 en el Antiguo Testamento

y 27 en el Nuevo Testamento.

La Biblia católica contiene 73 libros: 46 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo

Testamento.

 

En la Biblia ortodoxa oriental el contenido total puede variar entre 75 y 81 libros según la

tradición o jurisdicción específica.

La Biblia de la Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo cuenta con 81 libros en su canon tradicional

(54 en el Antiguo Testamento y 35 en el Nuevo Testamento

El Antiguo Testamento comprende diversos géneros y grupos literarios: el Pentateuco, libros

históricos, libros poéticos y sapienciales y libros proféticos.

El Nuevo Testamento está formado por los cuatro evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las

cartas o epístolas y el Apocalipsis.

Los evangelios no deben entenderse como biografías de Jesús. Su propósito principal es

presentar quién es Jesús, narrar aspectos fundamentales de su vida, muerte y resurrección y

transmitir un mensaje de fe sobre su misión salvadora.

Jesucristo es el centro de la historia de la salvación y el Nuevo Testamento interpreta su vida y

su mensaje a la luz de la fe de las primeras comunidades cristianas.

Un aspecto interesante es que los libros bíblicos originalmente no estaban divididos en

capítulos y versículos como los conocemos hoy.

En 1226, Esteban Langton de Canterbury los dividió en capítulos y en 1551, Robert Estienne,

los subdividió en versículos.

La interpretación de la Biblia requiere tener presente una cuestión fundamental: texto y

contexto.

Los textos bíblicos fueron escritos en épocas, culturas y sociedades muy diferentes de las

actuales. Por eso, comprenderlos exige considerar quién los escribió, a quiénes estaban

dirigidos, cuáles eran sus circunstancias históricas y qué género literario utilizaron.

En la interpretación también pueden influir la formación cultural y académica, la edad, la

experiencia personal, las tradiciones religiosas y las ideas previas del lector.

Por ello, leer la Biblia no debería limitarse a extraer frases aisladas. Es necesario conocer el

contexto para comprender mejor el significado de los textos.

En sus páginas encontramos narraciones históricas y religiosas, leyes, poemas, himnos,

proverbios, discursos, parábolas, profecías y cartas. Cada género debe ser interpretado de

acuerdo.

El Antiguo Testamento expresa, en gran medida, la experiencia histórica y religiosa del pueblo

de Israel y su comprensión de Dios

En el libro del Génesis encontramos relatos fundamentales sobre la creación, los orígenes de la

humanidad y la relación entre Dios y el ser humano. Más que un tratado científico sobre el

origen del universo, sus primeros capítulos utilizan un lenguaje religioso y literario para

proclamar la grandeza de Dios como creador.

 

Los libros del Antiguo Testamento fueron surgiendo y recopilándose a lo largo de un extenso

período. Algunos de sus materiales reflejan tradiciones muy antiguas, mientras que otros

fueron redactados, editados y reunidos posteriormente.

Un acontecimiento fundamental en la historia bíblica fue la Septuaginta, antigua traducción

griega de las escrituras hebreas.

Su importancia fue enorme porque permitió que las Escrituras fueran conocidas por

comunidades judías de habla griega y, posteriormente, tuvo una influencia considerable en el

cristianismo primitivo. Con el paso del tiempo, las Escrituras también fueron traducidas a otras

lenguas, entre ellas el latín, el copto y el siriaco

En el siglo IV Jerónimo, ayudado por Paula de Roma, realizó una importante traducción latina

de la Biblia que llegó a conocerse como la Vulgata y que tuvo una enorme influencia en la

Iglesia occidental durante siglos.

La Biblia fue impresa por primera vez en el año 1454 d.C. por Johannes Gutenberg,

Casiodoro de Reina publicó en Basilea, en 1569 la primera traducción completa de la Biblia al

español, conocida como la Biblia del Oso.

La Biblia continuó multiplicándose mediante nuevas traducciones y ediciones. Hoy es una de

las obras más traducidas, publicadas y leídas de la historia.

La Biblia ha llegado hasta nosotros gracias al trabajo de innumerables generaciones de

personas que copiaron manuscritos, preservaron textos, estudiaron lenguas antiguas y

realizaron traducciones.

En ella se encuentran preguntas que siguen acompañando al ser humano: ¿Quiénes somos?

¿De dónde venimos? ¿Cuál es nuestra relación con Dios? ¿Qué significa amar al prójimo? ¿Qué

es la justicia? ¿cómo debemos vivir? . Preguntas antiguas. Pero que continúan siendo actuales.

En República Dominicana, la Biblia ocupa además un lugar simbólico de particular importancia.

En el centro del Escudo Nacional aparece una Biblia abierta, acompañada por una cruz.

Muchos dominicanos se enorgullecen, con razón, de destacar la presencia de la Biblia en

nuestro Escudo.

Pero esa imagen también puede conducirnos a una reflexión más profunda:¿De qué sirve que

la Biblia esté abierta en nuestro Escudo Nacional si permanece cerrada en nuestras vidas.

Más importante que exhibirla como símbolo es vivir los valores que proclama: justicia,

solidaridad, respeto, honestidad, amor al prójimo, dignidad humana y compromiso con el bien

común.

La verdadera importancia de la Biblia no está únicamente en el lugar que ocupa en un libro, en

una iglesia o en nuestro Escudo Nacional.

Está en la capacidad que tengamos de convertir sus enseñanzas en conductas.

Ojalá que la Palabra de Dios no solo esté abierta en el centro de nuestro Escudo Nacional, sino

también en el corazón y en la vida de cada dominicano.

sábado, 29 de agosto de 2026

Alianza Cibaeña: 142 años construyendo Patria

 Alianza Cibaeña: 142 años construyendo Patria

Por Carlos Checo Estrella

Durante 142 años, la Sociedad Cultural Alianza Cibaeña ha sido un faro de luz intelectual, un espacio de encuentro, diálogo y reflexión, dedicado a divulgar el pensamiento, promover el debate y acercar el conocimiento a la ciudadanía. Su trayectoria la ha convertido en un referente cultural e intelectual de Santiago y de toda la región del Cibao.

Nacida el 22 de agosto de 1884, la Alianza Cibaeña surgió con una visión muy avanzada para su época: fomentar la instrucción pública, cultivar el conocimiento, promover la lectura y contribuir a la formación intelectual y moral de la ciudadanía.

Su creación estuvo vinculada al interés de Eugenio Deschamps por establecer una entidad capaz de elevar el nivel cultural de quienes, por sus condiciones económicas y sociales, estaban alejados de las posibilidades de acceder al conocimiento. 

Junto a Onofre de Lora, Miguel Gelabert e Inocencio Fernández, impulsó una institución concebida como un espacio democrático, abierto especialmente a obreros y sectores humildes que permanecían marginados de los círculos culturales y educativos reservados a las élites.

Desde sus orígenes, la Alianza Cibaeña entendió que el acceso a los libros, la educación y las ideas constituía una herramienta fundamental para construir una ciudadanía libre, consciente y comprometida con el destino de la nación.

La permanencia de sus ideales durante casi siglo y medio constituye uno de sus mayores méritos. En 2024, la institución fue declarada por el Consejo de Regidores de Santiago, Patrimonio Cultural de Santiago, reconocimiento que confirma la trascendencia de sus aportes a la vida cultural, educativa e intelectual de la ciudad y del Cibao.

A lo largo de estos 142 años, su Salón de Actos ha sido escenario de conferencias, debates, encuentros, presentaciones artísticas y numerosas actividades que han contribuido a dinamizar la vida cultural santiaguesa.

Su biblioteca constituye, igualmente, uno de sus principales legados. La existencia de una amplia sala de lectura y de una colección bibliográfica que abarca diversos campos del saber ha permitido que estudiantes, investigadores y ciudadanos encuentren allí un espacio apropiado para el estudio, la lectura y la búsqueda del conocimiento.

La institución también ha desarrollado programas de animación sociocultural orientados a promover el arte y la cultura mediante cursos, talleres, seminarios, conferencias, recitales, conciertos y publicaciones. A esto se suma su labor de reconocer y distinguir a personas e instituciones destacadas en los ámbitos académico, artístico, científico y cultural.

Los objetivos de la Sociedad Cultural Alianza Cibaeña mantienen plena vigencia: difundir la cultura en todas sus manifestaciones; preservar una biblioteca pública; desarrollar programas de formación cultural y científica, y reconocer a quienes realizan aportes significativos al conocimiento y a la cultura.

Esta misión adquiere especial importancia en una sociedad donde las desigualdades económicas todavía condicionan el acceso a la educación y a los bienes culturales.

Por eso, la Alianza Cibaeña representa una concepción de la cultura como derecho y como instrumento de transformación social. Su historia demuestra que una biblioteca, una sala de lectura, una conferencia o un espacio para el debate pueden tener una enorme incidencia en la formación de ciudadanos y en el fortalecimiento de la democracia.

La Alianza Cibaeña ha tenido la extraordinaria capacidad de sobrevivir a diferentes épocas, crisis políticas, transformaciones sociales y dificultades económicas. Sin embargo, esa capacidad de resistencia no debe confundirse con la ausencia de necesidades.

Una institución centenaria que presta servicios culturales, mantiene una biblioteca, conserva un patrimonio histórico y desarrolla actividades educativas necesita condiciones económicas que garanticen su permanencia.

La sostenibilidad económica debe convertirse, por tanto, en una prioridad para asegurar el futuro de la Alianza Cibaeña. Se trata de garantizar la continuidad de un proyecto cultural que pertenece a Santiago y que, por su trayectoria, forma parte del patrimonio intelectual de la República Dominicana.

El Estado, el sector privado, las instituciones académicas, las organizaciones culturales y la propia sociedad santiagués tienen razones suficientes para contribuir a su fortalecimiento. 

La cultura no puede depender exclusivamente de la buena voluntad de quienes administran las instituciones ni de esfuerzos económicos limitados.

La verdadera grandeza de la Alianza Cibaeña está en que su misión continúa siendo necesaria. En tiempos de cambios tecnológicos, desinformación y debilitamiento de los espacios de diálogo, la existencia de instituciones dedicadas al conocimiento, la lectura, el pensamiento crítico y la cultura adquiere todavía mayor importancia.

Preservar la Alianza Cibaeña es defender una institución que puede seguir desempeñando un papel fundamental en el presente y en el futuro.

Ciento cuarenta y dos años después de su fundación, aquella idea de Eugenio Deschamps y sus compañeros mantiene intacta su vigencia: el conocimiento debe estar al alcance de todos y la cultura debe servir para formar ciudadanos más libres, conscientes y comprometidos con su sociedad

La Alianza Cibaeña ha sido un faro durante 142 años. 

El desafío ahora es garantizar que esa luz no se apague y que pueda continuar iluminando a las nuevas generaciones de Santiago, del Cibao y de toda República Dominicana.


domingo, 23 de agosto de 2026

Mejorar el riego para ampliar frontera agrícola

 

Por Ing. Carlos Checo Estrella

El agua es un insumo fundamental para la producción agrícola y desempeña un rol importante en la seguridad alimentaria.

 Está comprobado que el riego controlado genera mejores cosechas. Un riego adecuado aporta la cantidad de agua necesaria en el momento en el que el cultivo la demanda.

 La productividad de los terrenos bajo riego es tres veces superior que la agricultura en secano. Cuando el riego es tecnificado la productividad es cinco veces superior.

 El riego comenzó aproximadamente en el año 6,000 a.C. en Egipto y Mesopotamia. El primer gran proyecto de irrigación tuvo lugar en Egipto, alrededor del 3,100 a.C. con la construcción de presas y canales para desviar las aguas de la inundación del Nilo hacia un lago artificial llamado Moeris. Canales similares también existían en la América precolombina, Siria, China e India.

 El desarrollo del riego en la República Dominicana comenzó a finales del siglo XIX con la construcción de los canales de Juan Caballero, Luis Bogaert y Santana, y el proyecto Manzanillo.

El 8 de abril de 1965, se creó la Secretaría de Estado de Recursos Hidráulicos, fusionando la Dirección General de Riego de la Secretaría de Estado de Agricultura y la Comisión Nacional de Irrigación, Fuerza y Control de Ríos (CONAIF).

 El 8 de septiembre se promulgó la Ley N.º 6 de 1965, que creó el INDRHI, como máxima autoridad nacional sobre las aguas del país, con prerrogativas de controlar y regular el uso de las aguas (artículo 4 de Ley N.º 6 de 1965).

 La Red Hidrográfica Nacional está constituida por 97 ríos que desembocan en el mar, 556 afluentes que se unen a los anteriores, denominados afluentes secundarios y 1,197 afluentes terciarios, cuyas aguas nutren a los secundarios.

 La gestión del agua en la República Dominicana necesita un nuevo enfoque que ayude a enfrentar los retos del presente, con una proyección al mediano y largo plazo.

 La falta de mantenimiento de la infraestructura existente y el uso irracional del agua, así como la prevalencia de sistemas tradicionales de riego con baja eficiencia, imposibilitan un mejor aprovechamiento de las potencialidades de este bien.

República Dominicana en términos del balance hídrico climático, tiene una posición privilegiada, ya que la cantidad de agua aportada por las lluvias en nuestro país supera por mucho, a la media mundial, sin embargo, la distribución geográfica y estacional de las aguas no es homogénea en el territorio nacional.

 Uno de los retos más importantes es la definición de una política de gestión del agua a largo plazo en la que se integren las necesidades presentes y futuras, y sean integradas en un plan hidrológico nacional con un enfoque real de gestión integrada de recursos hídricos, a fin de garantizar disponibilidad de agua y su gestión sostenible. Ha de ser un compromiso del Estado disponer de agua en calidad y cantidad adecuada y que ello constituya una responsabilidad inmediata.

 Solo el10% de los terrenos cultivados tienen riego tecnificado, por lo que es necesario un salto hacia un modelo de gestión en el cual se dé prioridad a la inversión no solo en infraestructura, sino en tecnificación educación y conservación.

 Las necesidades del sector riego se relacionan con la mejora de la eficiencia, la productividad y los aspectos organizativos.

 Expertos señalan que se deben buscar soluciones en el uso de mejores tecnologías para el funcionamiento eficiente de los sistemas de riego y promover los medios adecuados de ayuda financiera para que puedan ser adoptados por los usuarios, en general, propiciar políticas sostenibles que garanticen la disponibilidad futura del recurso agua para todos los usos y para todos los que la requieran.

 Actualmente, el país cuenta con 2,854.2 kilómetros de canales de riego, beneficiando a un total de 4,969,117 tareas de tierra.

 El 80% el agua aprovechable en República Dominicana, se usa en agricultura, de la cual se desperdicia un 70% debido a que los sistemas de riego tienen un nivel de eficiencia muy bajo.

 La inversión en sistema de riego tecnificados es un elemento fundamental para la ampliación y mejora de la infraestructura existente y consecuentemente, para elevar la productividad del sector agropecuario.

 Se debe trabajar en reducir los impactos negativos a los suelos agrícolas, como erosión y salinización, lo que disminuye la productividad de las tierras; mejorar la eficiencia, buscar soluciones en el uso de tecnologías y técnicas avanzadas.

 La protección, conservación, restauración de las cuencas hidrográficas y desarrollar un plan de restauración de ríos, constituyen acciones básicas para mantener el ciclo del agua y mitigar los efectos del cambio climático.