Día de la Tierra
Carlos Checo
Estrella
“La tierra clama a
nosotros por el daño que le hemos causado con nuestro uso irresponsable y el
abuso de los bienes con los que Dios la ha dotado.”
“¿Qué clase de mundo queremos dejar a quienes vengan después
de nosotros, a los niños que ahora están creciendo?” Papa Francisco.
En el marco del Día Mundial de la Tierra, la Arquidiócesis de
Santo Domingo, llevó a cabo el relanzamiento de la Pastoral Ecológica, una
iniciativa que busca promover la conciencia sobre el cuidado de la casa común
desde la Doctrina Social de la Iglesia.
Un llamado a cuidar la creación y asumir juntos la
responsabilidad de proteger nuestro planeta.
La Conferencia del Episcopado Dominicano fue la primera en
escribir una carta pastoral dedicada exclusivamente al cuidado de la tierra en
1987, aunque sus pronunciamientos sobre la crisis ambiental (ríos secos y
deforestación) iniciaron formalmente en 1983.
Guiados por su fe, la voluntad de servir a las comunidades y
los mandatos de las encíclicas y, sobre todo, de las enseñanzas de Jesucristo,
sacerdotes de Santiago y Puerto Plata, en la actualidad, encabezan el apoyo al
movimiento “Unidos Somos Más” que conforman líderes comunitarios y religiosos
de las comunidades de la Cordillera Septentrional en contra de la destrucción
de los ecosistemas, amenazada por la explotación minera del territorio.
Denuncian un plan minero que atenta contra la Cordillera
Septentrional y las comunidades de Santiago y Puerto Plata.
De ahí su oposición firme y decidida a la resolución de
concesión minera en la Cordillera Septentrional, advirtiendo sobre las
consecuencias ambientales, sociales y sanitarias que tendría dicho proyecto
para decenas de comunidades en su entorno.
A la precaria situación de vida de las comunidades rurales de
la Sierra, por la alta pobreza, caminos intransitables, ausencia de servicio de
agua, energía eléctrica, salud, se le ha añadido un nuevo ingrediente, el
peligro de desaparecer ante la avaricia.
Esta cordillera es conocida también como Sierra de
Montecristi, se extiende en dirección Noroeste-Sureste desde las localidades
próximas a la ciudad de Montecristi hasta un poco más al este de las aldeas de
Arenoso y Rincón Molenillos.
La joven Cordillera Septentrional formada en el período
Terciario (66 millones de años) es asiento de bosques, ríos, comunidades
agrícolas que de generación en generación han constituido una comunidad de vida
en paz.
El Movimiento Unidos Somos Más proclama que: “Nuestros
mayores recursos son la vida y el agua.
Exigen a las autoridades que cumplan la Constitución y las
leyes.
El comité Unidos Somos Más denuncia la opacidad de las
autoridades que, a pesar de otorgar concesiones para la exploración, que
viabilizan la obtención de concesiones para la explotación, declaran lo
contrario.
Los comunitarios poseen copias de la resolución emitida por
el Ministerio de Energía y Minas que dejan mal paradas a esas autoridades, a
las que tildan de mentirosas.
Dicen que se mantendrán en pie de lucha hasta tener
constancia de que no se van a otorgar permisos de explotación minera que
afectarán a 118 parajes y 300 fuentes de agua, que abastecen el 90% del consumo
de Puerto Plata y parte de Santiago, además de sustentar a más de 100
comunidades rurales.
El Comité Unidos Somos Más reclama un compromiso claro,
verificable y definitivo que descarte cualquier intención de tocar ese sistema
montañoso.
Afirman que, mientras no exista una posición oficial
contundente y respaldada por decisiones concretas del Estado, las comunidades
no abandonarán las calles ni detendrán las protestas.
Invitan a la sociedad a participar este 24 de abril en la
marcha convocada en Santiago en reclamo de dar término a la amenaza que pende
sobre sus ecosistemas y la estabilidad de sus vidas.
Hacen un llamado a la población, organizaciones sociales,
iglesias y movimientos ambientales a sumarse de manera activa y pacífica a esta
jornada de lucha, reiterando que la defensa de la Cordillera Septentrional es
una responsabilidad colectiva.
Alertan que destruir la cordillera dejaría sin agua a la
ciudad de Puerto Plata.
Se preguntan ¿a dónde irían a parar los habitantes de Puerto
Plata si se quedan sin agua?
Llaman al pueblo dominicano a unirse en torno de la defensa
de la naturaleza, que es defender la vida.
“Lamentablemente, muchos esfuerzos para buscar soluciones
concretas en la crisis ambiental suelen ser frustrados no solo por el rechazo
de los poderosos, sino también por la falta de interés de los otros. (…) Necesitamos
una solidaridad universal nueva”. Papa Francisco
Piden que el Congreso Nacional declare la Cordillera
Septentrional como Patrimonio Natural Nacional libre de explotación minera y
cualquier actividad extractiva.
El padre Nino Ramos, uno de los voceros del comité, señala
que los artículos 15 y 67 de la Constitución dominicana priorizan el uso humano
del agua y prohíben el manejo irresponsable de desechos tóxicos, por lo que
exigió el respeto a estos preceptos legales.
“El consumo humano del agua tiene prioridad sobre cualquier
otro uso”._
El acceso al agua potable y segura es un derecho humano
básico, fundamental y universal, porque determina la supervivencia de las
personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los otros derechos
humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen
acceso al agua potable”. Papa Francisco_
Los campesinos señalan que la minería no representa progreso
para las comunidades rurales, sino destrucción de conucos, tala de árboles,
contaminación de fuentes de agua y desplazamiento de familias, lo que motiva el
no rotundo a la minería en la Cordillera Septentrional y Central, y un llamado
a la unidad de las regiones del Sur, Noroeste y Cibao Norte para salvar la
naturaleza.
“Vivir nuestra vocación de ser protectores de la obra de Dios
es esencial para una vida virtuosa.” Laudato Si