jueves, 31 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
LA HORA DEL PLANETA :20:30, sábado 26 de marzo de 2011
La Hora del Planeta
20:30, sábado 26 de marzo de 2011

A las 20:30 del sábado 26 de marzo de 2011, individuos, comunidades, empresas y gobiernos de todo el mundo apagarán sus luces durante una hora – La Hora del Planeta –, transcendiendo todas las barreras de religión, cultura, sociedad, generación y localización geográfica en una celebración global por el Planeta.
En lo que posiblemente será la mayor llamada a la acción para luchar contra el cambio climático, la Hora del Planeta 2011 conseguirá que cientos de millones de personas de pueblos y ciudades de los seis continentes apaguen la luz durante una hora. La Hora del Planeta 2011 pretende alcanzar el compromiso de un cambio global en beneficio del medio ambiente.
Al animar a individuos, empresas y gobiernos a comprometerse y actuar en favor de la sostenibilidad y demostrando tal compromiso al apagar las luces durante una hora concreta, la Hora del Planeta estará lanzando un poderoso mensaje de esperanza de lo que podemos lograr si actuamos juntos. Esto inspirará a otros para que se unan al objetivo final de conseguir un mundo más sano.
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http://www.horadelplaneta.es/que-es-la-hora-del-planeta.php
20:30, sábado 26 de marzo de 2011
A las 20:30 del sábado 26 de marzo de 2011, individuos, comunidades, empresas y gobiernos de todo el mundo apagarán sus luces durante una hora – La Hora del Planeta –, transcendiendo todas las barreras de religión, cultura, sociedad, generación y localización geográfica en una celebración global por el Planeta.
En lo que posiblemente será la mayor llamada a la acción para luchar contra el cambio climático, la Hora del Planeta 2011 conseguirá que cientos de millones de personas de pueblos y ciudades de los seis continentes apaguen la luz durante una hora. La Hora del Planeta 2011 pretende alcanzar el compromiso de un cambio global en beneficio del medio ambiente.
Al animar a individuos, empresas y gobiernos a comprometerse y actuar en favor de la sostenibilidad y demostrando tal compromiso al apagar las luces durante una hora concreta, la Hora del Planeta estará lanzando un poderoso mensaje de esperanza de lo que podemos lograr si actuamos juntos. Esto inspirará a otros para que se unan al objetivo final de conseguir un mundo más sano.
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jueves, 17 de marzo de 2011
domingo, 13 de marzo de 2011
Adán y Eva se entendían a besos; El primer lenguaje fue el khoisán, donde las consonantes suenan como chasquidos y besos
Adán y Eva se entendían a besos
La humanidad moderna surgió en el sur de África de una población de bosquimanos El primer lenguaje fue el khoisán, donde las consonantes suenan como chasquidos y besos
JAVIER SAMPEDRO 13/03/2011
El artefacto ideal para responder la pregunta del millón -¿de dónde venimos?- sería una máquina del tiempo, pero el segundo mejor es un secuenciador de genes. Un equipo de genetistas y matemáticos ya tiene la respuesta: toda la humanidad actual proviene de una población de cazadores-recolectores que se originó en el sur de África hace 200.000 años. Nuestros primeros padres eran bosquimanos y se comunicaban en khoisán: la lengua ancestral de la humanidad, donde las consonantes eran chasquidos como el sonido de un beso.
Brenna Henn y sus colegas de Stanford y otras seis universidades, entre ellas la Pompeu Fabra de Barcelona, acaban de presentar en la revistaProceedings of the National Academy of Sciences(PNAS) la comparación genómica -entre los genomas de los humanos actuales- más amplia y avanzada hasta la fecha. Como los genomas van acumulando cambios a lo largo del tiempo, estas comparaciones sirven para deducir el pasado de la especie: las poblaciones ancestrales muestran muchos cambios, tanto dentro de la población -entre un bosquimano y otro, por ejemplo- como fuera de ella -entre un bosquimano y un vecino bantú o un europeo, siguiendo con el ejemplo-.
Los resultados confirman con fuerza ciertos indicios anteriores, pero también enmiendan algunas percepciones erróneas. Las poblaciones dispersas de cazadores-recolectores que perviven en África, como los bosquimanos, provienen de un ancestro común claramente distinto del ancestro común de los pueblos agricultores y ganaderos que los rodean.
Los bosquimanos del sur, hablantes de lenguajes clic -donde las consonantes suenan como besos y chasquidos de fastidio-, revelan una variedad genética interna mucho mayor que cualquier otra población humana actual. La razón es que toda la humanidad actual proviene del sur de África -y no de Etiopía, como se pensaba-, y que los actuales hablantes de lenguajes clic son los herederos en línea directa de nuestros primeros padres.
Nuestra especie, el Homo sapiens, evolucionó en África hace unos 200.000 años. Esa es la datación de los primeros cráneos fósiles con morfología moderna que han hallado los paleontólogos, en yacimientos de Etiopía. Y también es la época en que vivió la Eva africana -la mujer de la que provienen todas las mujeres vivas-, según han podido inferir los genetistas comparando el ADN de las poblaciones actuales.
Los humanos modernos -inicialmente una pequeña población- se extendieron pronto por todo el continente africano. Su salida de allí, en un pequeño número de migraciones que acabaron colonizando todo el planeta, ocurrió mucho después, hace solo unos 60.000 años.
Como los humanos modernos llevan en África más tiempo que en ninguna otra parte -y como solo una pequeña fracción de ellos colonizó el resto del mundo-, los africanos actuales son mucho más diversos que todo el resto de la humanidad junta. Por ejemplo, de las 6.909 lenguas que se hablan actualmente en el mundo, casi un tercio (2.110) son africanas. Como comparación, en Europa solo se han catalogado 234 lenguas.
Lo mismo vale para la diversidad genética. De hecho, la población mundial no africana es tan homogénea que los genetistas calculan que proviene de no más de 1.000 o 1.500 individuos que salieron de África hace unos 60.000 años. La mayor parte de la diversidad genética humana se quedó en África, y sigue estando allí.
El análisis de Brenna Henn y sus colegas es el más completo hasta la fecha, con datos de 580.000 snips (cambios de una sola letra en el ADN; las siglas son de single nucleotide polymorphisms) en 26 poblaciones africanas, incluidas seis poblaciones de cazadores-recolectores, como los hadza y los sandawe de Tanzania y los bosquimanos namibios y khomani del sur de África.
Los resultados descartan que nuestra especie surgiera en el este de África, y apuntan con fuerza a un origen surafricano (técnicamente, lo segundo es entre 300 y 1.000 veces más probable que lo primero). Y también señalan a las poblaciones de cazadores-recolectores hablantes de lenguajes clic como los descendientes en línea directa de aquellos primeros humanos.
Dos de los autores del trabajo son Laura Rodríguez-Botigué y David Comas, del Instituto de Biología Evolutiva de la Pompeu Fabra. "El trabajo", dice Comas, "analiza la diversidad genética autosómica de tres poblaciones de cazadores-recolectores de Tanzania y Sudáfrica, y las compara con otras poblaciones africanas. El estudio de la evolución y la historia demográfica del continente africano supone un gran reto para los genetistas debido a la gran diversidad genética que existe entre los cientos de poblaciones que viven allí".
Las poblaciones cazadoras-recolectoras, explica el evolucionista de Barcelona, son una minoría y están bastante aisladas geográficamente, pero tienen un especial interés porque llevan un modo de vida anterior a la aparición de la agricultura y el pastoreo en África, que solo ocurrió hace unos 5.000 años.
"Para inferir la historia demográfica de las poblaciones de cazadores-recolectores actuales", prosigue el científico, "hemos analizado su diversidad genética y la hemos comparado con la de 24 poblaciones más, representativas de la compleja estructura demográfica del continente africano; hasta ahora, la variación genética en estos grupos no había sido muy estudiada, y se desconocía si las poblaciones cazadoras-recolectoras son en realidad descendientes de los agricultores que, en algún momento, revirtieron su modo de vida, o en cambio son los herederos de los antiguos grupos que poblaban el continente antes de la expansión de la agricultura".
Los resultados demuestran que las poblaciones de cazadores-recolectores "son mucho más diversas genéticamente que el resto de poblaciones africanas", subraya Comas. "Esto descarta la hipótesis de que estas poblaciones sean descendientes de agropastoralistas, y revela la profunda antigüedad de los grupos de cazadores-recolectores".
Estos datos genéticos muestran que "la localización geográfica más probable del origen de los humanos se sitúa al sur del continente africano, lo que discrepa de la hipótesis demográfica más aceptada hasta el momento, que postula que el origen del hombre moderno se podría situar en África del este".
Todos los lenguajes khoisán del sur de África utilizan cuatro clics básicos, que los lingüistas representan con símbolos como |, que es idéntico a nuestro chasquido de desaprobación; ||, parecido al sonido ts; o q, que es exactamente el sonido de un beso.
Fue el antropólogo y lingüista Joseph Greenberg, que también trabajó en Stanford hasta su muerte en 2001, quien propuso en los años sesenta que los lenguajes clic, hablados por pequeñas poblaciones de bosquimanos salpicadas por el sur y el este de África, formaban en realidad una sola familia lingüística, el khoisán. Según su clasificación, el khoisán era de hecho una de las cuatro grandes familias en que se agrupan los más de 2.000 lenguajes africanos (las otras tres, abrumadoramente mayoritarias, se llaman níger-congo, nilo-sahariano y afroasiático).
Pero la propuesta de Greenberg sobre el khoisán fue muy polémica desde su formulación, y sigue siéndolo, porque el único rasgo común que tienen estas lenguas es el uso de clics. Por lo demás, no se parecen en nada: ni en el vocabulario, ni en la manera en que se forman las palabras ni en la construcción de oraciones.
No solo las lenguas clic de África oriental difieren por completo de las del sur, sino también estas entre sí. Persona, por ejemplo, se dice !kwi en el extremo sur, khoe un poco más al norte, y ju otro poco más aún, ya en el norte de Namibia. De ahí que los lingüistas llamen !kwi, khoe y ju a las lenguas clic de esas tres zonas.
Pese a las extinciones masivas de bosquimanos -y de sus lenguas- acaecidas en los últimos siglos, quedan aún un cuarto de millón de hablantes de khoe. Las otras lenguas clic son mucho más raras: algunas agonizan con solo un centenar de hablantes, y muchas otras se han extinguido en los últimos tres siglos. La Universidad Nacional de Taiwan y la Enciclopedia Británica contienen muestras de audio de muchas de estas lenguas.
Pese al parco repertorio de chasquidos básicos, los hablantes de khoisán pueden matizar cada clic de varias formas -nasalizándolo, aspirándolo, sonorizándolo- y combinarlo con distintas consonantes convencionales, hasta producir algunos de los sistemas fonéticos más complejos que se conocen. El lenguaje !xoo llega a distinguir de este modo más de 120 consonantes, un récord mundial seguramente imbatible.
Aparte de los bosquimanos, las principales poblaciones actuales de cazadores-recolectores que perviven en África son los pigmeos. Lluis Quintana-Murci, del Instituto Pasteur de París, ha demostrado que todos los pigmeos, pese a vivir en poblaciones aisladas y muy separadas geográficamente, tienen un origen común: solo evolucionaron una vez.
Los signos arqueológicos de una inteligencia humana plenamente actual -arte, rituales, pericia técnica, gran diversidad de herramientas- solo tienen 50.000 años, pese a que el cráneo humano moderno ya existía hace 195.000, que es la edad del fósil más antiguo de nuestra especie, hallado en Etiopía. Estos fósiles con forma moderna pero más antiguos de 50.000 años suelen llamarse "humanos anatómicamente modernos". Las primeras evidencias de Homo sapiens fuera de África son unos esqueletos fósiles hallados en cuevas en el sur del actual Israel, datados entre 120.000 y 90.000 años antes del presente. Son escasos.
La salida del continente africano ocurrió entre 80.000 y 60.000 años atrás, lo que coincide con la aparición, precisamente en el sur de África, de unas culturas caracterizadas por el uso de herramientas avanzadas, e incluso de símbolos abstractos.
Se denominan Still Bay (SB) y Howieson's Poort (HP), y aparecen en estratos repartidos por muchos yacimientos del sur del continente. El mejor caracterizado es la cueva Blombos, en la Provincia del Cabo, en el extremo meridional de África. En esa cueva aparecieron dos piezas de arcilla roja con unos grabados geométricos. Constituyen la evidencia aceptada más antigua de arte abstracto, 70.000 años antes de Kandinsky.
martes, 22 de febrero de 2011
Te recordará la Aurora , cuento de Carlos Checo

Te recordará la Aurora
Carlos M. Checo
Como todas las tardes, cuando comenzaba a refrescar, Pepe llama a su hijo.
El niño con el pecho al aire viene subiendo la cuesta, en la mano un lazo, en cuyo otro extremo está amarrada la vaca que Pepe le compro al vale Luis hace tiempo, siguiéndole a los dos juguetón, viene pinto, el becerro que nació antier.
El niño con el pecho al aire viene subiendo la cuesta, en la mano un lazo, en cuyo otro extremo está amarrada la vaca que Pepe le compro al vale Luis hace tiempo, siguiéndole a los dos juguetón, viene pinto, el becerro que nació antier.
Pepe con voz apurada le increpa al niño, en tono dulce pero firme: ¡Apúrese Toño, dese rápido que tenemos que hablar!
El niño corre, entra la vaca en la cerca y acude al llamado.
¡Dígame papá!
Pepe alzó la vista y proyectó sus ojos al infinito, posando las manos en la cintura del niño, a la vez que se ponía en cuclillas, esbozando una sonrisa que en el fondo no era de alegría.
Le dijo : Recuerda que siempre te decía que se portaras bien, que fueras obediente ,que no hicieras nada malo, que hablaras correctamente, que aprendieras mucho y de todo. Porque se te portabas bien, tendrías un premio.
Le dijo : Recuerda que siempre te decía que se portaras bien, que fueras obediente ,que no hicieras nada malo, que hablaras correctamente, que aprendieras mucho y de todo. Porque se te portabas bien, tendrías un premio.
Te contaba que los Reyes no te traían los juguetes que pedías porque ellos sabían algo que yo se y que ha llegado la hora de decirte; ¡Hijo mío! Por ser tan bueno, hoy te ha llegado tu premio.
Abajo en la entrada está tu madrina, vino a buscarte: ella tiene una casa grande, con jardines, una cama bonita, muchos dulces y todas las cosas bonitas que son tuyas.
¿Sabes por qué?
Porque eres bueno, te portas bien y porque los ángeles cumplen lo que prometen. Así pues, mi hijo… venga para bañarlo, ponerle el trajecito que le compré y sus zapatos blancos.
Usted siempre me preguntaba ¿Porque los tenía guardados? Ya sabe para que eran, eran para hoy.
Tenía nueve años diciéndole; “usted es un príncipe y vivirá en un palacio”, hoy es el día ¡Apure! ¡Venga!
Al cabo de unos minutos de la mano de Pepe, el niño bañadito, con su cuerpo repleto de colonia, su trajecito y sus zapatos blancos bajaba la cuesta. Poco a poco se fueron acercando al sitio ; en el una mujer impaciente con los ojos mojados de lágrimas que brillaban con grandes destellos.
El hombre sin mirar a la cara se acerca y sólo le dijo: “Toma, ya sabes tienes toda la vida para pagarle”, no dijo más…
Subió la cuesta, entró al rancho, se tiró en la cama, un leve suspiro, un quejido… No supo más.
El latido abandonó su corazón quizás vio que no hacia falta latir, el motivo de su latir se quedó en la cuesta y hacia tiempo que Pepe lo sabía, muchas veces le imploraba que latiera hasta que el niño no le necesitará más.
domingo, 6 de febrero de 2011
Tiempos modernos cumple 75 años
CINE | Aniversario de 'Tiempos modernos'
El desafío de Chaplin al cine sonoro cumple 75 años
Mateo Sancho Cardiel (Efe) | Madrid
Actualizado domingo 06/02/2011
Elmundo.es
Charles Chaplin, uno de los primeros genios del séptimo arte, se resistía a dejar atrás el cine mudo y, aunque 'Tiempos modernos', estrenada hace ahora 75 años, fue anunciada como su primer filme sonoro, su autor buscó la manera de ridiculizar la palabra en su sátira sobre el capitalismo.
Corría el año 1936 y Charles Chaplin todavía no había estrenado ninguna película sonora. Nueve años después de que 'El cantor de jazz' revolucionara, el legendario cómico había hecho oídos sordos a las demandas del nuevo público y seguido su trayectoria con títulos como 'Luces de ciudad'.
Mientras observaba la caída de estrellas como Gloria Swanson o Buster Keaton por la llegada de la palabra, Chaplin se aferró a la vieja escuela, a su tierno y silente vagabundo que, con bombín y zapatones, había conquistado a millones de espectadores con sus capacidades mímicas.
'Tiempos modernos', con Charlot incluido, fue concebida como su rendición crítica al avance inexorable de la tecnología, que bien podría haberse anunciado con algo parecido al célebre '¡Garbo habla!' cuando la actriz sueca se dejó oír por primera vez en una pantalla.
Pero el genio de ese humor embadurnado de lágrimas aún remoloneó hasta firmar su capitulación final, que llegaría a lo grande con el monólogo histórico que cerró 'El gran dictador'. 'Tiempos modernos' fue sonora, sí. Pero no tuvo diálogos. Sólo palabras sueltas, algunas de ellas inventadas. "Las palabras son escasas. Lo más grande que puedes decir con ellas es 'elefante'", bromeaba el director de 'La quimera del oro'.
Para potenciar su sátira sobre el capitalismo en época de la Gran Depresión -que sería luego utilizada en su contra para meterle en la lista negra de la Caza de Brujas-, introdujo diálogos que no se oían por el rugir de las máquinas de una fábrica de producción en cadena.
Y, de hecho, eran las máquinas y los jefes a través de sus órdenes los únicas que tenían un discurso, imperativo en el primer caso, de voz metálica en el segundo. Apuntada quedaba la dominación de la palabra sobre el silencio y del ruido sobre la palabra.
El infierno de las fábricas
Las fábricas, ese circo alienante para Chaplin, era un infierno mayor que la eterna itinerancia de un sintecho como Charlot, que hasta entonces se había movido en una línea de ternura apolítica pero que ahora entraba en la cárcel una y otra vez acusado de liderar revueltas sindicales.
Y es que esta vez Chaplin no dudó en cargar las tintas de su discurso al retratar, frente a la deshumanización de una cadena de montaje, la victoria del sentimiento que encontraba, primero en la ficción y luego en la realidad, en la joven Paulette Godard.
Chaplin rizó el rizo al incluir un número musical... que tampoco era uno cualquiera. Para su canción, una versión de Léo Daniderff de 'Je cherche après Titine', inventó un idioma nuevo, suma del francés y del italiano, para acabar renombrándola como 'Charabia'. Palabras, una vez más, que no significan nada.
Y sólo al final, aunque sin sonido, se podía leer en sus labios un "sonríe" dedicado a la huérfana Godard, antes de cerrar el plano caminando por una carretera desierta, sin destino pero con amor.
Así se diferenciaban de esos borregos que abren el filme y que se funden con los trabajadores saliendo del metro, para ser personas de decisión individual, aunque ésta les conduzca a lo errante.
Este final vehemente pero esperanzador no era, sin embargo, lo que Chaplin había planeado, por mucho que una de sus frases más célebres fuera: "La vida es una tragedia si la ves de cerca, pero una comedia si la miras con distancia".
En su guión, 'Tiempos modernos' tenía un desenlace bastante más agrio: Charlot acababa con un ataque de nervios y recibiendo en el hospital a un vagabundo vestido de monja. Pero pese a este cambio en pos de la popularidad del filme, con un coste de 1,5 millones de dólares de la época, fue un fracaso comercial. Pero el tiempo, moderno o no, acabó dándole su lugar
jueves, 27 de enero de 2011
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