lunes, 3 de junio de 2024

Los manglares valiosas herramientas de protección y vida

 

Los manglares valiosas herramientas de protección y vida

 Republica Dominicana, guia e informaciones turisticas: Manglares de Sabana  de la Mar

Por Ing. Carlos Checo Estrella

Los manglares son una formación vegetal leñosa, densa, arbórea, compuesta de una o varias especies de mangle. Su nombre deriva de los árboles que los forman.

Son ecosistemas propios de las regiones tropicales y subtropicales, de alto valor e importancia para el medio ambiente-El ecosistema manglar son hábitats pantanosos de transición entre el medio terrestre y acuático en la desembocadura de ríos o cursos de agua.  Funciona como un eslabón entre la vida terrestre y la marina.

 La capacidad de adaptación que poseen los mangles para tolerar sal en sustratos aluviales, representa una limitación geografía, sólo se encuentra en las zonas costeras marinas.

El término mangle proviene del lenguaje Arahuaca o Caribe y significa árbol torcido.

El ecosistema de manglar es uno de los más productivos e impresionantes del planeta por la alta productividad Estos ecosistemas se caracterizan, producción de materia orgánica.

A los manglares se les llama bosques azules, debido a la alta capacidad y eficiencia para almacenar carbono, lo que les convierte en una valiosa herramienta natural en la lucha contra el cambio climático, son capaces de absorber hasta 10 veces más gases de efecto invernadero que otros bosques tropicales o ecosistemas terrestres

Los manglares, brindan otros muchos servicios ambientales: alojan gran cantidad de organismos acuáticos, anfibios y terrestres, sirven de refugio y crecimiento de crustáceos y alevines. Se estima que dos terceras partes de las poblaciones de peces en el mundo dependen del manglar, en uno o más de sus ciclos de vida, contribuyen en el mantenimiento de procesos naturales tales como respuestas a cambios en el nivel del mar, mantienen procesos de sedimentación y sirven de refugio de flora y fauna silvestre, Ayudan a estabilizar los climas locales

Son áreas de anidación y alimentación de muchas especies de aves y reptiles, poseen un alto valor estético y recreativo.

Actúan como sistemas naturales de control de inundaciones y como barreras contra huracanes y penetración salina, ayudan a mejorar la calidad del agua.

Desempeñan una función primordial en la protección de las costas contra la erosión eólica y del oleaje.

En República Dominicana existen alrededor de 269,1 kilómetros cuadrados de manglares, representados en las siguientes especies: Mangle Rojo (Rizophorae mangle), Mangle Negro (Avicennia germinans), Mangle Blanco (Laguncularia racemosa) y el Mangle Botón (Conocarpues erectus). 

Las actividades humanas constituyen la principal amenaza para los manglares. La contaminación y la deforestación son alguna de las amenazas que están provocando su desaparición a un ritmo acelerado.

Entre acciones están la destrucción del hábitat, la sobreexplotación de los recursos del ecosistema del manglar. La falta de planificación del desarrollo urbano, industrial, turístico, agrícola, ganadero y acuícola, han reducido extensos espacios de manglares; lo que altera substancialmente la composición, estructura y función de este ecosistema.

Los desechos sólidos urbanos, residuos industriales, pesticidas y fertilizantes agrícolas, han tenido un gran impacto negativo sobre los manglares.

Los manglares son muy importantes para nuestro propio bienestar y para la salud del planeta, a pesar de ellos están muy amenazados.

De acuerdo a datos de la Organización de Naciones Unidas, en los últimos 100 años, han desaparecido un tercio de los manglares. Entre 1980 y 2005 se han perdido más del 40% de los manglares del mundo, principalmente por la creciente urbanización y el desarrollo de las zonas costeras.

Por ello, proteger los manglares se ha convertido en uno de los retos medioambientales más importantes de los últimos años.

En República Dominicana se han identificado 55 zonas de manglares. En los últimos 50 años, más de un tercio de nuestros manglares de han sido destruidos.

En nuestro país, los ecosistemas de manglar han sido afectados principalmente por la tala, incendios llevados a cabo como consecuencia de las actividades agrícolas, ganaderas, acuícolas y turísticas.

Dado el acelerado deterioro del Ecosistema Manglar se busca crear conciencia sobre el cuidado de este ecosistema único, especial y vulnerable.

La importancia de los manglares no es muy comprendida por el público en general. La gente no es consciente de las grandes ventajas que aportan.

Nuestros ecosistemas naturales son más valiosos para nosotros de lo que sabemos y conservarlos nos beneficiará tanto a las personas como a la naturaleza misma.

Es necesario que se cree y fortalezca una conciencia nacional sobre los desafíos ambientales y la necesidad de salvaguardar el medio natural para sostener nuestro propio bienestar.

Las administraciones públicas y la sociedad en su conjunto deben integrar la protección y cuidado del medio ambiente en la esfera de sus preocupaciones y en sus planes de acción. Aumentando el conocimiento, apreciación y valoración hacia los manglares con el fin de prevenir, detener y revertir la degradación de los ecosistemas.

Lo Ríos: Ecosistemas en peligro

 

Lo Ríos: Ecosistemas en peligro

El río Yaque del Norte necesita una adecuada planificación | DESDE SANTIAGO

Los ríos son sistemas de agua que fluyen continuamente por canales llamados cauces, al recorrido del agua de los ríos se le llama curso del río.

Estas corrientes de agua, generalmente se originan en las zonas de alta montaña debido a la acumulación del agua de las lluvias, del agua procedente de los manantiales, del deshielo y del derretimiento de la nieve.

Se llama nacimiento, donde nace o brota el río. La desembocadura es el lugar donde termina el curso del río.

La distancia que hay entre el nacimiento de un río y su desembocadura, recibe el nombre de curso. En todos los ríos distinguimos tres partes.

Curso alto: Es la parte más cercana al nacimiento, curso medio este tramo está situado entre el curso alto y el curso bajo. El curso bajo Es la zona cercana a la desembocadura.

Los ríos son espacios de gran importancia para la biosfera, ya que son una gran fuente de agua para los seres vivos y albergan una elevada biodiversidad, que incluyen organismos vertebrados e invertebrados como bacterias, plancton, hongos, vegetales. El agua es vida y los ríos, por tanto, son fuentes de vida.

Los ríos son parte fundamental del relieve de la Tierra y componentes claves dentro del equilibrio de los ecosistemas. Son fuente de vida para los sistemas terrestres; hacen posible el mantenimiento de las cadenas alimenticias.

El 25% de la población alimentaria mundial depende del riego de estas fuentes de agua para el desarrollo de sus cultivos.

La mayoría de las civilizaciones del mundo se han desarrollado alrededor de ríos que permiten el transporte de bienes y personas; que apoyan la pesca y la agricultura; y proporcionan beneficios recreativos.

Aun siendo los ríos una pequeña parte del agua dulce superficial en el planeta, desarrollan un papel importante en sustentar la vida en la Tierra y el desarrollo humano. De toda el agua dulce líquida de superficie presente en el mundo, solamente el 2% en los ríos. El suministro de agua es una de sus principales funciones.

También son fuente de energía hidroeléctrica, proveen el 17% de la energía generada a nivel global.

Los nutrientes transportados por los ríos y otros cuerpos de agua alimentan los bosques, humedales y otros hábitats terrestres, lo cual les permite servir de hogar para gran parte de las más de 100.000 especies de agua dulce, según el WWF.

A pesar de que los ríos son piezas claves en la cadena de la vida, su calidad y conservación se ve amenazada por las actividades humanas. Nuestros ríos viven un proceso de degradación alarmante por la alta contaminación fisicoquímica causada por vertidos de residuos industriales, desechos cloacales y acumulación de basura; una grave contaminación patógena y de plaguicidas agrícolas.

Las plantas y los bosques juegan un papel importante, en el ciclo del agua, mediante la transpiración purifican el agua, ayudan en la infiltración de la lluvia y los bosques actúan como una esponja para absorberla.

Una cuenca hidrográfica es la superficie de terreno de captación o área de terreno de donde provienen las aguas de un río, quebrada, lago, laguna, humedal, estuario, embalse, acuífero, manantial o pantano.

Conservando los bosques, los suelos, la flora y la fauna ayudamos a que este círculo virtuoso conserve su proceso.

La degradación del medio ambiente es consecuencia, de la ausencia de programas y políticas públicas eficientes desde el Estado y la baja conciencia ambiental de la población

La baja institucionalidad de nuestro país ha permitido la tala indiscriminada, la depredación de sus cuencas alta y media de los ríos, extracción descontrolada de arena y gravilla, la ganadería desordenada, la falta de plantas de tratamientos de aguas residuales, deficiencias de los sistemas cloacales, la ocupación de los márgenes de los ríos por asentamientos humanos, ponen en peligro la existencia de nuestros ríos. Ríos otrora caudalosos, han reducido sus volúmenes de agua y se han convertidos en estacionarios, cuyos caudales aumentan sólo en época lluviosas.

A pesar de la constatación de la desaparición de decenas de ríos, son insuficientes las medidas tomadas por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para la protección, rescate y preservación de nuestros ríos. Una prueba reveladora del desinterés de nuestras autoridades por cuidar nuestra fuente acuífera es la baja asignación de recursos en el presupuesto nacional para la sostenibilidad ambiental.

Dada la grave situación ambiental de nuestro país, se hace obligatorio enmendar el presupuesto nacional para el año 2024, para que sean destinados fondos suficientes que permitan desarrollar un amplio programa para la protección, conservación, saneamiento de las cuencas hidrográficas, desarrollar un plan de restauración forestal, ordenamiento territorial y mejoramiento de suelos. Acciones básicas para mantener el ciclo del agua y mitigar los efectos del cambio climático

reflexionemos sobre el importante rol que los ríos han desempeñan en la civilización humana, las presiones que enfrentan actualmente y la necesidad de protegerlos y gestionarlos de manera sostenible.

Hacemos un llamado a la sociedad para que exija mejoras en las políticas y acciones inmediatas que contribuyan al cuidado de los recursos. Se hace prioritario educarnos acerca de las amenazas que enfrentan nuestros ríos. fortalecer nuestra conciencia ambiental y asumir el compromiso permanente de proteger los recursos naturales

lunes, 12 de febrero de 2024

Caracol Volcánico vive a temperatura de 400 grados Celsius

 

Caracol Volcánico


El caracol volcánico, cuyo nombre científico es Chrysomallon squamiferum, es una fascinante especie de caracol marino que se encuentra en diversas regiones volcánicas submarinas. Este caracol ha desarrollado una serie de características únicas que le permiten adaptarse y sobrevivir en entornos extremos. Habita en los océanos y es capaz de sobrevivir en un ambiente muy diferente al que estamos acostumbrados a ver.

El caracol volcánico, conocido científicamente como Chrysomallon squamiferum, es un gasterópodo que vive en el océano, por lo que es un caracol acuático. Estas son algunas de las principales características del caracol volcánico:

De todos los gasterópodos que existen, este destaca por su característica distintiva de tener el pie cubierto por escleritos quitinosos imbricados que forman una armadura escamosa en el exterior, brindándole protección de depredadores como los cangrejos que podrían alimentarse de ellos.

Dos caracoles poseen una característica concha en espiral hecha de carbonato de calcio que sirve como estructura protectora contra amenazas externas, pero en el caso de esta especie está reforzada. 

Estos animales son únicos por su capacidad para incorporar hierro en su estructura exoesquelética, tienen sulfuro de hierro tanto en el caparazón como en el pie. El caparazón, sin embargo, se compone de tres capas que no están unidas entre sí. La capa más externa se compone de sulfuro de hierro, la segunda capa se compone de material orgánico blando que sirve como amortiguador y la tercera capa está hecha de carbonato de calcio.

En la mayoría de estos caracoles, el resto del cuerpo es de color carmesí y las escamas y el caparazón son de color obsidiana. Si el entorno es deficiente en hierro, estos últimos componentes se volverán de un tono lechoso, lo que puede indicar la composición química de su hábitat acuoso.

El pie mencionado anteriormente sirve como estructura inferior que proporciona tanto movimiento como eje. En cuanto al tamaño del caracol volcánico, el diámetro varía de 3 a 4 centímetros.

Después de realizar simulaciones por ordenador en un entorno de laboratorio, los investigadores determinaron que es principalmente la capa orgánica intermedia la que absorbe la mayor parte de la energía cuando un depredador le ataca o recibe un golpe de otro animal. Esta absorción de energía ayuda a evitar que se produzcan fracturas dentro del caparazón al disipar la fuerza del impacto.

Según la Lista Roja de Especies Amenazadas, Chrysomallon squamiferum está catalogada como especie en peligro de extinción[1].

Dónde vive el caracol volcánico

Esta criatura en particular prospera en los respiraderos volcánicos hidrotermales del Océano Índico, residiendo a más de 2 kilómetros bajo la superficie. Estos respiraderos expulsan agua caliente que alcanza temperaturas de casi 750 grados Fahrenheit, o aproximadamente 400 ºC (grados Celsius). A pesar de las extremas condiciones de vida de estos respiraderos volcánicos, marcados por alta presión, fuerte acidez y oxígeno limitado, esta criatura es capaz de encontrar un hábitat donde prosperar.

Además, debido a lo hostil que es su hábitat, sus hábitos de alimentación son bastante peculiares. En lugar de consumir alimento del agua directamente, esta especie ha creado una simbiosis muy curiosa, como explicaremos en el siguiente apartado.

Aquí puedes ver un vídeo sobre el hábitat del caracol volcánico y otros animales igual de extraordinarios. También te recomendamos leer este artículo sobre la Vulcanología: qué es y objetivos.

 

Qué come el caracol volcánico

Realmente este tipo de caracol no come en sí, sino que depende de las bacterias tiotróficas que se encuentran en su esófago para su sustento. Este proceso se conoce como quimiosíntesis, donde las bacterias tiotróficas utilizan azufre del entorno circundante como donante de electrones para realizar la fotosíntesis. El caracol obtiene su alimento de estas bacterias, que puede consistir en azúcares. Esta es una relación mutuamente beneficiosa (simbiótica), ya que el caracol proporciona un hábitat seguro para la bacteria y recibe a cambio una fuente de alimento. Aquí puedes leer sobre Qué es la simbiosis.

Esta especie particular de caracol tiene una rádula reducida que normalmente usan los caracoles para raspar la comida. Esto se debe a que no la requieren, y otras estructuras digestivas se han hecho cargo de su función. Además, se ha postulado que las escamas en el pie de esta especie regulan los niveles internos de azufre necesarios para el crecimiento de bacterias tiotróficas. Este es un aspecto importante de la nutrición del caracol volcánico.

Tomado de https://www.ecologiaverde.com/caracol-volcanico-un-animal-capaz-de-vivir-en-volcanes-4417.html#:~:text=El%20caracol%20volc%C3%A1nico%2C%20cuyo%20nombre,y%20sobrevivir%20en%20entornos%20extremos.