La Reforma Protestante:
Revolución político religiosa
Carlos Checo Estrella
La Reforma protestante (1517-1648), considerada como uno de
los acontecimientos más importantes de la historia de Occidente. Fue una amplia revolución
religiosa, cultural y social que puso fin al predominio de la Iglesia Católica
y condujo al desarrollo de las naciones-estado modernas.
La Reforma protestante cambió por completo el panorama
cultural, religioso, social y político de Europa, marca el nacimiento de la
edad moderna, porque coincidió y fue estimulada por el Renacimiento de los
siglos XV y XVI.
Surgió
como consecuencia del descontento que generaba el modo en que la Iglesia Católica administraba la religión. Se
revisaron los preceptos católicos elementales de las Sagradas Escrituras y se
transformó la práctica religiosa en varios aspectos.
Las reformas protestantes, inician con una serie de protestas
contra la corrupción de la Iglesia, que buscaban su reforma sin ninguna intención
de romper con la Iglesia.
Hubo movimientos anteriores en respuesta a la corrupción de
la Iglesia. Esos movimientos fueron condenados por la Iglesia como herejías y
se castigaron sistemáticamente, a menudo de forma violenta, en un intento del
clero por mantener su autoridad y poder. Uno de los primeros fue el de los paulacianos
(entre los siglos VII y IX) que defendían una vuelta a la sencillez del primer
cristianismo y de la vida de San Pablo y rechazaba los sacramentos de la
Iglesia. Los paulicianos terminaron siendo lapidados, quemados en la hoguera o
exiliados.
Siguieron otros movimientos, como el de los bogomilos en el
siglo XI y el de los cátaros en
los siglos XI a XIII, a los que a su vez siguieron otros.
El cura inglés John Wycliffe (1330-1384) enfrentó la autoridad clerical,
rechazó y denunció el estilo de vida lleno de lujos y su arrogancia. Proclamó
que todos debían tener acceso a la Biblia, que el monopolio sobre la Biblia que
tenían unos pocos le daba poder a la jerarquía. Promovió la traducción de la Biblia
del latín al inglés.
Wycliffe sostenía que las escrituras eran la única autoridad
y que la jerarquía de la Iglesia, incluido el papa, no era acorde a la Biblia. Murió
de un accidente cerebrovascular en 1384. Ya muerto fue condenado como
hereje. exhumaron y los quemaron.
La Reforma Bohemia (1380-1436) fue el primer esfuerzo
concertado del clero católico por reformar la Iglesia de sus
abusos y su corrupción. Los clérigos y teólogos bohemios hicieron una llamada a
la reforma.
Inicialmente solo buscaban poner remedio a las prácticas de
la Iglesia contrarias a la Biblia, pero, al igual que sus posteriores defensores, sin
intención de romper con la Iglesia.
Jan Hus (1369-1415), filósofo, teólogo y rector de la
universidad Carlos de Praga, uno de los principales precursores de la Reforma
protestante, criticó duramente la corrupción moral del clero, la acumulación de
riquezas de la Iglesia católica y la venta de indulgencias. La iglesia lo
ejecutó por herejía, también mató a Jerónimo de Praga (1379-1416), un año más
tarde.
Esas muertes, aunadas a los continuos abusos por parte de la
Iglesia, dieron origen a las guerras husitas (1419 -1434), entre los seguidores
de la visión de Hus y los leales católicos.
La reforma definitiva y ruptura tuvo como hecho inicial fue
la escritura y divulgación de las “noventa y cinco tesis” de Lutero en 1517, texto en el que criticaba
la venta de indulgencias por parte de la Iglesia.
Lutero sostenía que se debía reformar
la iglesia actual para retomar la práctica original de la fe cristiana, que se había perdido por la corrupción de del
papado.
Mediante la Protesta
de Espira, seis príncipes y catorce ciudades libres alemanas pertenecientes
al Sacro Imperio Romano Germánico,
se opusieron al edicto del Emperador Carlos V, que anulaba la
tolerancia religiosa que había sido legalmente concedida a los principados
alemanes. Esa protesta dio origen al nombre "protestante."
Desde entonces, diferentes
clérigos y gobernantes de otras partes de Europa se unieron al movimiento
reformista y organizaron sus propias iglesias cristianas.
La Reforma protestante no tuvo una única causa, sino que se
debió al mismo tiempo a diversos procesos. Podemos resumir sus causas en:
El hastío de muchos países europeos por el pago de los
impuestos papales y el rechazo por el control ejercido desde Roma por los
delegados pontificios.
Las abundantes acusaciones de corrupción, falta de fe y mala
voluntad hechas contra la Iglesia Católica, el Papa y la jerarquía eclesiástica
El deseo de las clases altas del Sacro Imperio Romano
Germánico, por repartirse los bienes que poseía la Iglesia Católica en su nación.
Algunos reformistas de la época llegaron a sus conclusiones
independientemente de la revolución de Lutero, entre ellos el sacerdote y
filósofo Ulrico Zuinglio , en Suiza, en 1519 predicaba una reforma de la
Iglesia. Zuinglio tuvo la influencia directa del filósofo, sacerdote, académico
y teólogo holandés Erasmo de Róterdam (1466-1536), partidario de una reforma de
la Iglesia desde dentro.
Zuinglio y Lutero tenían muchas opiniones en común, entre
ellas, el rechazo a las indulgencias, la veneración de los santos, los días de
ayuno y los símbolos de las iglesias, pero no estaban de acuerdo en la
interpretación de la eucaristía, porque Zuinglio pensaba que el énfasis
excesivo en la recreación de la Última Cena rozaba la idolatría, mientras que
Lutero lo consideraba esencial para el recorrido cristiano.
Por otra parte, el teólogo Juan Calvino, si
tuvo una influencia directa de Lutero. Calvino era abogado.
La Institución de la religión cristiana hacía énfasis
en la primacía del individuo en su relación con Dios, manteniendo que no era
necesario ningún intermediario y que la Iglesia católica era contraria a la
Biblia.
Los reformistas respondían a preocupaciones espirituales y a
los abusos de la Iglesia, pero hubo otros que reconocieron el simple valor
práctico del movimiento reformista. Entre estos, el rey Enrique VIII de Inglaterra (1485-1509), que entendió que al suprimir el poder de la
Iglesia, podía asumir ese poder y apoderarse de las riquezas.
Muchos otros príncipes y nobles apoyaron la Reforma por el
mismo motivo.
La Iglesia, como una entidad política poderosa, había tenido
influencia en los derechos sobre tierras, sucesiones, durante siglos, y al
alinearse con la causa protestante, esos nobles consiguieron una mayor
autonomía y poder.
La separación de la Iglesia no fue pacífica ni amistosa,
mucha gente fue asesinada, se destruyeron monasterios, iglesias y obras de arte
religioso.
Los conflictos finalizaron, al menos oficialmente, con la Paz
de Augsburgo de 1555, que estableció que los monarcas podían elegir para su
región o bien el catolicismo romano o el luteranismo, y que esa sería la
confesión de fe oficial de su pueblo.
La Paz de Augsburgo entre Fernando I de Habsburgo (en
representación de su hermano, el emperador Carlos V) y los estados del Sacro
Imperio Romano Germánico. Otorgó a los príncipes territoriales el derecho de
elegir la religión oficial de sus dominios (catolicismo o luteranismo). Los
súbditos debían adoptar la fe del gobernante o tenían el derecho de emigrar
Con ese acuerdo la Iglesia luterana obtuvo reconocimiento
legal oficial junto al catolicismo dentro del Imperio. Calvinistas,
anabaptistas y zwinglianos, quedaron fuera del reconocimiento.
Las tensiones entre protestantes y católicos desembocaron en
a la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). Conflicto que provocó la muerte
unos 8 millones de personas y que devastó los territorios del Sacro Imperio
Romano.
Esa guerra terminó con La Paz de Wesfalia, en la que se
reconocieron los mismos principios que en la Paz de Augsburgo y se extendió la
libertad religiosa para practicar en privado una fe que fuera distinta de la
religión oficial del país.
Paradójicamente, los líderes de la Reforma Protestante,
quienes lucharon contra la autoridad y los abusos de la Iglesia Católica y su
Inquisición, aplicaron medidas de censura, persecución y violencia contra
quienes pensaban diferente dentro de sus propios territorios
Dentro de los reformadores surgió un grupo de creyentes, que tras
analizar las Escrituras, encontraban puntos de divergencia entre lo que pedía
la Biblia y la práctica de la iglesia que se estaba reformando. Fueron llamados
anabaptista.
Rechazan el bautismo de bebés; reclaman el bautismo de adultos basado en una
confesión de fe consciente.
Creían en la separación
radical entre la Iglesia y el Estado, negándose a jurar lealtad a los
gobiernos. Los anabaptistas se diferenciaban de los protestantes y católicos en
el hecho de que creían que las autoridades seculares no debían gobernar o
interferir en los asuntos de la iglesia.
En 1525, los
cantones suizos católicos empezaron a condenar a los anabaptistas con la pena
capital, iguales medidas tomaron. los cantones protestantes.
Martín
Lutero, otrora perseguido y condenado a muerte por sus críticas a la Iglesia Católica,
atacó con dureza a los Anabaptistas, tildándolos de fanáticos y turbas
sediciosas, acusándolos de socavar el orden social con interpretaciones
subjetivas del espíritu.
En julio de
2010, la Federación Luterana Mundial pidió perdón a la comunidad menonita y
anabaptista por las violentas persecuciones y ejecuciones cometidas en su
contra durante el siglo XVI.
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