Carlos Checo Estrella
El estancamiento económico es una de las principales causas
de las migraciones, la inexistencia de oportunidades, bajos salarios y
frustración personal empujan a las personas a buscar una vida mejor en otros
países.
La falta de acceso a oportunidades para la realización
personal lleva a la frustración sociocultural, lo que produce un descontento
con la situación de la comunidad o país de residencia.
La búsqueda de mejores condiciones de vida motoriza los
movimientos migratorios.
Las personas llevadas por las expectativas de encontrar una
mejor situación de vida en el exterior en su comunidad de origen, ven al país receptor, como un espacio de grandes oportunidades
e ingresos.
El crecimiento económico de República Dominicana no ha producido
una distribución más equitativa de la riqueza y los beneficios para toda la
población.
Existe una alta desigualdad; el 40% de los hogares con
mayores ingresos concentra cerca del 70% de los ingresos, mientras que el 60%
más pobre recibe solo el 30%.
La desigualdad socava el desarrollo social y económico y
puede afectar el sentido de realización y autoestima de las personas. Lo que tiene
consecuencias directas en la vida de la gente, como la falta de acceso a
oportunidades y servicios.
Más de 2,84
millones de personas de origen dominicano viven en el
exterior, según el Registro Sociodemográfico 2023 del Instituto de Dominicanos en
el Exterior.
Nuestros emigrantes, no rompen sus vínculos familiares, están
pendientes de la situación y necesidades de sus familiares y de forma regular
envían remesas.
Las remesas son las transferencias de dinero por parte de
personas que trabajan en el extranjero a familiares o amigos en su país de
origen.
RD tiene décadas recibiendo el aporte solidario de
compatriotas, cerca de un 20% de nuestra población, que se marcharon a otras
tierras en busca de las oportunidades que no tenían en aquí.
República Dominicana recibe cada año alrededor de 11 mil
millones de dólares en remesas.
Las remesas, representaron alrededor del 9-10% del
PIB. En 2024,
Esas remesas llenan parte del vacío económico que generan el
desempleo y el empleo precario.
Produce vergüenza ajena, ver que las autoridades dominicanas
anuncian como si fuese una hazaña propia, el sacrificio de cientos de miles de
exiliados económicos, quienes sus desacertadas políticas oficiales han enviado
fuera del país.
Las remesas son de gran ayuda para quienes las reciben y para
la dinámica económica.
Sin embargo, el hecho de que R.D no haya sabido aprovechar el
flujo de remesas para desarrollar su economía provoca efectos negativos, uno de
ellos es la inflación, ya que cada peso en circulación debe tener ese mismo
valor en bienes y servicios.
Las remesas aumentan el poder adquisitivo de las familias en
el país receptor, lo que incrementa la demanda de bienes y servicios. Si
la oferta no puede crecer al mismo ritmo, los precios suben.
Otro efecto es la presión sobre la balanza de pagos, la
demanda de bienes y servicio provoca que sean traídos desde el exterior los
bienes no producidos aquí. Al igual que equipos implementos y maquinarias.
Se tiene la percepción en sociedades receptoras de remesas,
de que estas partidas contribuyen al desarrollo general de la economía del país
cuando lo real es, que contribuyen, pero, como un complemento del salario
familiar básico de algunas familias.
Las remesas impactan en la desigualdad, aumentando la brecha
entre las familias pobres que las reciben y las que no reciben ese ingreso.
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