Educación Ambiental, Materia pendiente en República Dominicana
Carlos Checo Estrella
La vida humana se desarrolla en el medioambiente, y sus
componentes inertes como el suelo, el agua, el clima, el aire; así como por la
flora y fauna y otros organismos tales como hongos, microorganismos y elementos
creados por la humanidad.
Destruir servicios ecosistémicos como el agua y aire limpios
y la biodiversidad, impactan la calidad de vida y la supervivencia.
Para asegurar nuestra supervivencia y bienestar, debemos
preocuparnos por el cuidado y protección del Medio Ambiente.
En República Dominicana tenemos dos grandes carencias.
Educación Cívica y Educación Ambiental.
Educación ciudadana puede definirse como la educación que
convierte a las personas en ciudadanos críticos e informados que participen en
las decisiones que conciernen a la sociedad
la educación ambiental, basada en valores y conocimientos tiene
por objetivo promover el desarrollo de habilidades para la construcción de una conciencia y racionalidad en la ciudadanía sobre
los problemas ambientales, sus causas, consecuencias y soluciones para fomentar
acciones individuales o colectivas que corrijan o eviten problemas medio
ambientales.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente
Humano, , celebrada en Estocolmo entre el 5 y el 16 de junio de 1972, proclama como “indispensable una labor de educación en
cuestiones ambientales dirigida tanto a las generaciones jóvenes como a los
adultos, para ensanchar las bases de una opinión pública bien informada y
propiciar una conducta en los individuos, las empresas y las colectividades
inspirada en el sentido de la responsabilidad en cuanto a la protección y
mejora del medio en toda su dimensión humana.”
En 1977 en la Conferencia Intergubernamental de Tblisi,
Georgia, se elaboraron los objetivos básicos de la Educación Ambiental y se
instó a la comunidad internacional a que continuar los esfuerzos para asentar
la educación ambiental en todos los países.
Allí se define la educación ambiental como: un proceso
permanente en el que los individuos y la comunidad se conciencian de su medio
ambiente y adquieren el conocimiento, los valores, destrezas, experiencias y
también la determinación que les permitirá actuar individual y colectivamente
en la resolución de los problemas presentes y futuros.
En República Dominicana, la explotación irracional de los
recursos naturales, ha acelerado el deterioro ambiental provocando la aparición
de problemas ambientales
Como advierte la Conferencia de Estocolmo, en una de sus
proclamas: “por ignorancia o indiferencia, podemos causar daños inmensos e irreparables al medio
terráqueo del que dependen nuestra vida y
nuestro bienestar. Por el contrario, con un conocimiento más profundo y una
acción más prudente, podemos conseguir para nosotros y para nuestra posteridad
unas condiciones de vida mejores en un medio más en consonancia con las
necesidades y aspiraciones de vida del hombre” (Proclama 6, Conferencia
Estocolmo).
Por lo que es urgente y muy necesario, que nuestra población
disponga de las herramientas que fomenten actitudes de respeto que le impulsen a
la participación activa en la búsqueda de soluciones para un futuro sostenible.
La educación ambiental aporta conocimiento y entendimiento
para crear la Conciencia y sensibilidad que
hace ver a los individuos los problemas medioambientales existentes y su gravedad,
para que desarrolle actitudes de
preocupación y motivación por mejorar o mantener la calidad ambiental y
proteger los recursos naturales.
En nuestro país se han creado instituciones con el fin de
conservar la Naturaleza y proteger el Medio Ambiente.
En 1977 se crea en el Secretariado Técnico de la Presidencia,
el Departamento de Medio Ambiente, con la finalidad del diseño de políticas
para desarrollar planes normativos en área ambiental.
En 1978 se inicia en la Secretaria de Agricultura la División
de Educación, a partir de 1979 esta división se convierte en el Departamento de
Educación Ambiental.
En 1985 el Estado Dominicano la Ley 295, hizo obligatorio la
educación ambiental en educación, desde los niveles primario, básico y medio.
Ese mismo año, con el propósito de la formulación y aplicación
de una Estrategia de Educación Ambiental, se creó la Comisión Nacional de
Educación Ambiental.
En 1998 se promulga la Ley 300-98 que dispone la enseñanza de
la educación ambiental obligatoria para todos los niveles de educación
En el 2000, se crea la Secretaría de Estado de Medio Ambiente
y Recursos Naturales, mediante el marco regulatorio No. 64-00, en dicha Ley se
destina el Capítulo VII, Artículos, en los artículos 56-58, se establece la
educación ambiental como elemento esencial para el mantenimiento y preservación
de los recursos naturales de la Nación Dominicana.
En el año 2010, se promulga la Constitución Dominicana que en
sus artículos 66 y 67 se disponen los derechos colectivos, difusos y del medio
ambiente, resaltando “La conservación del equilibrio ecológico, de la fauna y
la flora; y la protección del medio ambiente;”. De manera expresa, el artículo
67 indica el deber del Estado de proteger y prevenir la contaminación, así como
garantizar un medio ambiente sano, en beneficio de toda la colectividad.
Estas instituciones, leyes y reglamentos, no han impedido que
se continúe impactando negativamente sobre el ambiente y los recursos
naturales.
Una de las víctimas fatales de nuestra débil
institucionalidad es nuestro medio ambiente: Ríos, montañas, suelos, áreas
protegidas, ciudades en constante degradación.
Ineficiencia administrativa y
técnica, corrupción
impiden cumplir esos preceptos constitucionales relativos a la conservación y
protección efectiva de nuestros recursos naturales y el Medio Ambiente y el
disfrute del derecho a un ambiente sano
Solo el empoderamiento ciudadano
puede hacer posible una vigilancia suficiente y oportuna de los recursos
naturales y las áreas protegidas, en el territorio nacional.
Debemos construir una cultura de
cuidado y protección del medio ambiente. Para ello es fundamental que los
ciudadanos seamos conscientes de su valor e importancia, impulsándonos a
protegerlos