sábado, 11 de abril de 2026

Día del café mucho que reivindicar, nada que celebrar

 

Día del café mucho que reivindicar, nada que celebrar


Este 11 de abril, día nacional del café en República Dominicana, la gente del café no tiene nada que celebrar y sí mucho que lamentar, de nuevo esta fecha encuentra a nuestra caficultura y sus gentes en medio de grandes dificultades que parecen no tener fin.

La caficultura dominicana está atravesando una crisis que se manifiesta en la disminución de la capacidad productiva y la pérdida de calidad del producto, lo que no ha permitido a nuestros caficultores aprovechar los altos precios internacionales del café, que ha alcanzado niveles sin precedentes.

Políticas equivocadas en el pasado y desidia e indolencia en el presente han sido las responsables de la debacle

El deterioro progresivo de la caficultura dominicana lleva décadas, en los años 80 y 90, 2.2 millones de tareas estaban dedicadas al cultivo del café, en la actualidad hay aproximadamente 1.6 millones de tareas empleadas en la producción de café.  La mayor pérdida de tareas ha ocurrido en los últimos años.

Todo ello provocado por la actitud negligente de los organismos responsables de establecer políticas y acciones tendentes a mejorar y desarrollar la producción nacional, algo no entendible ya que el café ha jugado un rol económico, social y ambiental de importancia.

En días pasados líderes de organizaciones de productores cafetalero, en visita al Palacio Nacional pidieron al presidente de la República, tomar acciones inmediatas a favor de la caficultura que permitan aprovechar los altos precios que experimenta del grano en el mercado nacional e internacional.

Los productores demandaron que el Gobierno que emprenda acciones concretas y urgentes que ayuden al sector cafetalero superar la situación en la que se encuentra.

Entre las acciones requeridas para aprovechar los buenos precios están: La asignación inmediata de recursos financieros, créditos accesibles y oportunos para los productores, que faciliten la inversión en fertilización, control de sombra, podas, control de plagas y la renovación de cultivos, factores clave para el mejorar el rendimiento del rublo.

Asimismo, demandan el fortalecimiento del Instituto Dominicano del Café (INDOCAFE) mediante un incremento de recursos y capacidades técnicas, permitiéndole así brindar un acompañamiento efectivo a los caficultores.

Además, consideran prioritario rehabilitar los caminos vecinales para mejorar la conectividad y logística del sector.

La producción cafetalera se ha visto severamente afectada por la caída de los precios externos, la sobrevaloración cambiaria y políticas arancelarias erróneas.

La drástica reducción de la producción de café no sólo ha mermado el ingreso de divisas a nuestra economía, sino que ha impactado negativamente nuestra balanza de pagos, dado que para suplir la demanda interna se tienen que importar cantidades que rondan el 70 % del café que consumimos, lo que equivale a una erogación de alrededor de 4 mil millones de pesos que van al exterior, aumentando el elevado déficit de nuestra balanza de pagos. Los altos precios en el mercado internacional aumentaran el déficit.

La insuficiencia de recursos impide que los pequeños productores manejen correctamente sus plantaciones.